Qué hacer un domingo en Madrid: 5 planes más allá de quedarte en el sofá

El domingo cambia el ritmo de Madrid. Hay comercios que echan la persiana y barrios que amanecen más tranquilos, pero también una oferta que solo existe ese día o que, sencillamente, funciona mejor que ningún otro. Los cinco planes que siguen parten de ese criterio: son propuestas ligadas a la jornada dominical, no actividades cualesquiera a las que se les haya colocado la etiqueta del día festivo. Algunas dependen de un horario muy concreto —el Rastro se monta de madrugada y se recoge por la tarde— y otras solo abren cuando llega el fin de semana.

El segundo filtro es práctico: todos se resuelven sin coche, en transporte público, y ninguno exige gastar mucho. Se mezclan jardines históricos, paseos junto al río, mercadillos y una sesión de filmoteca por el precio de un café. Conviene consultar antes los horarios, porque hay espacios con apertura restringida a sábados, domingos y festivos, y otros que a media tarde ya han cerrado sus puertas. La idea es salir de casa con un plan cerrado y dejar el sofá para la noche.

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El Capricho (Alameda de Osuna): el jardín del siglo XVIII que solo abre fines de semana y festivos

Hermoso sendero de jardín con fuente y vegetación en el Parque Alameda, Cádiz.
Foto de Explorando la provincia de Cádiz en Pexels

El Capricho es el único jardín romántico que ha llegado intacto a la Madrid actual, y de ahí el mimo con que se custodia: solo abre sábados, domingos y festivos, y en sus 14 hectáreas no se permite que coincidan más de 1.000 personas a la vez. Del 1 de abril al 30 de septiembre atiende de 9:00 a 21:00; del 1 de octubre al 31 de marzo, de 9:00 a 18:30, y permanece cerrado el 25 de diciembre y el 1 de enero. La entrada es gratuita y el acceso se realiza por el Paseo de la Alameda de Osuna, 25, en el distrito de Barajas, a un paseo corto desde el metro El Capricho (línea 5). No se admiten mascotas, bicicletas ni comida en el interior, y es el parque de la ciudad con más jardineros por metro cuadrado.

El origen del recinto se remonta a 1783, cuando los duques de Osuna compraron la finca, y fue la IX duquesa, María Josefa Alonso Pimentel, quien la transformó en un jardín paisajista que combina influencias francesas, inglesas e italianas. Declarado Jardín Artístico en 1934 y Bien de Interés Cultural en 1985, pasó a manos municipales en 1974 y celebró en 2024 sus 50 años como parque público. El paseo depara el laberinto de laureles, el templete elíptico con su estatua de Baco, la ermita, el Abejero o la Casa de la Vieja. Además, el palacete de los duques, cuya rehabilitación concluyó en 2025 con más de seis millones de euros invertidos, tiene previsto abrir como museo en 2027, y las visitas guiadas permiten descender al búnker de la Guerra Civil.