Los Testigos de Jehová permitirán a sus fieles recibir transfusiones de componentes sanguíneos, un giro histórico en una doctrina que llevaba más de ochenta años prohibiéndolas. El Cuerpo Gobernante, el máximo órgano de gobierno de la confesión, con sede en Estados Unidos, anunció el pasado viernes que aceptar glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma o plaquetas de la sangre de otra persona es, a partir de ahora, 'un asunto de conciencia personal'.
¿Qué ha cambiado exactamente en la doctrina?
La decisión afecta a los cuatro componentes principales de la sangre. En la práctica, los fieles podrán aceptar la mayoría de las transfusiones que se practican hoy en los hospitales, porque lo habitual en la medicina actual es transfundir únicamente el componente que el paciente necesita.
La organización mantiene, eso sí, el rechazo a la sangre completa. En su comunicado sostiene que la postura de rechazarla por motivos religiosos 'es una enseñanza fundamental' basada en el mandato bíblico de 'abstenerse de sangre' (Hechos 15:20) y subraya que esa parte 'no ha cambiado'.
El portavoz internacional de los Testigos de Jehová en su sede mundial, Paul Gillies, ha asegurado que la sangre sigue siendo sagrada para la confesión y que las decisiones médicas relacionadas con los componentes sanguíneos son 'una cuestión de conciencia entre cada Testigo y su Dios. La organización añade que las congregaciones no intervendrán en esas decisiones personales.
¿A quién afecta y cómo?
El cambio tiene un destinatario claro: los pacientes testigos de Jehová y sus familias. Hasta ahora, cuando necesitaban una transfusión, se enfrentaban a una disyuntiva difícil: rechazarla y asumir complicaciones médicas que podían llevar a la muerte, o aceptarla y quedar expuestos a ser considerados personas que habían abandonado voluntariamente la confesión.
La Asociación Española de Víctimas de los Testigos de Jehová (AEVTJ) ha acogido con satisfacción el cambio por la mayor libertad de decisión que otorga a los miembros de la confesión.
Una prohibición mantenida durante más de ochenta años se convierte ahora, en la mayoría de los casos, en una decisión personal del creyente.
La entidad advierte, sin embargo, de que la reforma 'sigue sin garantizar la libertad de los adeptos', porque aceptar una transfusión de sangre completa continúa siendo una falta grave que podría acarrear 'la desasociación pública y la pérdida de su círculo social'. Por eso pide que el proceso de flexibilización continúe hasta reconocer a todos los miembros libertad absoluta para elegir cualquier tratamiento médico.
La asociación reclama además al Cuerpo Gobernante y a la dirección de los Testigos de Jehová en España una disculpa pública, clara y sin ambigüedades para quienes murieron o sufrieron daños graves por rechazar unos componentes sanguíneos que hasta ahora no podían aceptar. 'Un cambio de esta relevancia no puede limitarse a una actualización doctrinal sin memoria ni rendición de cuentas', sostiene la entidad.
Un cambio con precedentes: qué viene ahora
El experto en sectas Luis Santamaría, investigador de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), interpreta la decisión como un movimiento con 'un doble propósito propagandístico'. Hacia fuera, señala, la organización busca mostrar un rostro más humano ante una opinión pública que conoce mejor su funcionamiento interno; hacia dentro, supone un cambio doctrinal más en su historia.
Santamaría cuestiona la libertad real de los fieles para decidir: afirma que la insistencia en que cada miembro actúa según su conciencia es, a su juicio, 'una falsedad completa', porque los procesos de persuasión coercitiva llevan a los adeptos a acatar lo que el grupo presenta como voluntad divina. También critica que los líderes no hayan pedido perdón por las muertes que, según él, ha ocasionado esa doctrina.
La prohibición de recibir transfusiones se remonta a 1945, cuando la interpretación que los Testigos de Jehová hacen de los pasajes bíblicos que piden 'abstenerse de la sangre' llevó a los fieles a negarse incluso a tratamientos vitales. En marzo de este año, el Cuerpo Gobernante ya había autorizado las autotransfusiones, que también estaban vetadas: un testigo podía extraer y almacenar su propia sangre para una operación programada. Ahora el paso es mayor, porque la sangre donada suele separarse en sus distintos componentes.
La AEVTJ pide ahora garantías 'claras y verificables' de que ningún miembro será señalado, sancionado, aislado ni presionado por recibir los componentes permitidos o por donar sangre. Además, la asociación espera que el proceso de flexibilización continúe y que la organización explique por qué conductas antes prohibidas son ahora admisibles. La confesión, por su parte, mantiene que la sangre completa sigue fuera de lo autorizado.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: Los Testigos de Jehová permiten ya recibir glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma o plaquetas de otra persona.
- 👥 Quiénes son los afectados: Los fieles de la confesión y sus familias, que hasta ahora rechazaban tratamientos vitales por motivos religiosos.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Más margen para aceptar tratamientos en los hospitales, aunque la sangre completa sigue vetada.



