Los 1.100 estudios lo confirman: el sesgo de género en la atención médica también decide tu tratamiento

De los 38 estudios que compararon historiales clínicos reales, 33 encontraron diferencias. El patrón se repite en cardiología, cirugía, trasplantes y urgencias.

Sales de la consulta con un 'es ansiedad' y con la sensación de que no te han mirado bien. No es tu imaginación: un equipo de la Universidad de Saint Andrews ha revisado 1.112 estudios y el sesgo de género en la atención médica aparece en casi todos.

La investigación, firmada por un equipo de la Universidad de Saint Andrews y publicada en la revista PLOS One, no habla de un caso aislado ni de mala suerte con un médico concreto. Habla de un patrón que se repite en cardiología, en cirugía, en medicina de trasplantes y en urgencias, y que aguanta incluso después de ajustar los datos.

El dato que duele: 33 de cada 38 historiales

De los 1.112 estudios revisados, solo 38 comparaban directamente la atención que reciben un hombre y una mujer con el mismo cuadro clínico. De esos, 33 encontraron una diferencia significativa en el tratamiento. Traducido a la vida real: el 87% de los historiales analizados muestra un trato distinto.

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Lo llamativo no es la cifra. Es que casi ninguno de esos estudios citaba una guía clínica que recomendara tratar de forma distinta a un hombre y a una mujer. O sea, que no hay un criterio médico detrás. Hay una suposición.

El doctor Andrew O'Malley, codirector del trabajo, insiste en que los médicos deberían verificar si el tratamiento se ofrece con criterios clínicos y no con suposiciones. El ejemplo que él mismo pone da vértigo: cuando los equipos que decidían quién recibía terapia avanzada para la insuficiencia cardíaca funcionaban mal, las mujeres tenían menos papeletas para ser seleccionadas.

Y luego está el detalle que muchas reconocerán. Los síntomas de las mujeres se atribuyen a la ansiedad con más frecuencia, y los errores de diagnóstico son más habituales en pacientes femeninas incluso cuando las pruebas ya han dado positivo.

El sexo del paciente no cambia los síntomas, pero sí lo que el médico decide hacer con ellos.

Cirugía, stent o analgesia: mismo síntoma, menos tratamiento

Con el mismo cuadro clínico, a una mujer le cuesta más salir con cirugía, con un stent o con un analgésico potente. Es la conclusión central del trabajo y se sostiene en las especialidades donde más duele.

La doctora Miriam Veenhuizen, profesora honoraria de la Facultad de Medicina, admitió que la dirección de los hallazgos no la sorprendió. Lo que le llamó la atención fue su consistencia: el mismo patrón, una y otra vez, en servicios distintos y con equipos distintos.

De fondo hay una explicación que no exculpa a nadie pero ayuda a entenderlo. Las mujeres han estado infrarrepresentadas en los ensayos clínicos hasta hace relativamente pocas décadas, así que muchas guías se construyeron con datos de hombres y luego se aplicaron a todo el mundo. Si la referencia es masculina, lo que se sale de ahí parece raro.

Del manual al algoritmo: esto también lo hereda la IA

Hay un segundo dato que da que pensar. En el mismo periodo, 551 estudios analizaron la desigualdad de género que afecta a los profesionales sanitarios. Solo 41 miraron lo que les ocurre a los pacientes. Los propios investigadores lo señalaron como el desequilibrio que más les sorprendió.

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Y el siguiente paso del equipo apunta a algo que nos va a tocar a todos: comprobar si estos patrones reaparecen en los sistemas de IA generativa, que se entrenan con esta bibliografía y con historiales clínicos reales. Si el sesgo está en los datos, el algoritmo lo va a replicar a escala industrial, y encima con la excusa de que es objetivo.

🧠 Para soltarlo en la cena

Las mujeres reciben menos tratamiento activo con los mismos síntomas.

La próxima vez que salgas de una consulta con la sensación de que te han despachado rápido, recuerda que detrás de esa corazonada hay más de mil estudios. Preguntar por qué no te piden esa prueba no es ser pesada. Es lo mínimo.