Hay una croqueta en Huesca que ya es leyenda local, y no exagero. Cremosa, con huevo frito y torrezno, es la excusa perfecta para acercarse a Fendo. Este restaurante acaba de entrar en la Guía Michelin y ha roto siete años de sequía para la ciudad. Apunta el dato: al mediodía hay menú ejecutivo desde 32 euros.
El local se llama Fendo y ocupa el espacio del antiguo restaurante París, un histórico muy querido en Huesca. Está a escasos pasos del Coso, la larga calle comercial que recorre el antiguo perímetro de la muralla medieval. Detrás del proyecto están el cocinero Christian Mor y el jefe de sala y sumiller Eneko Silva, dos perfiles jóvenes con ganas de emocionar desde la sencillez.
Según detalla la propia guía, Fendo entró como novedad recomendada el pasado agosto. Desde 2019 ningún restaurante de la ciudad había logrado asomarse a sus páginas, así que la noticia sabe especialmente bien en Huesca. Y llega antes de que la ciudad acoja la gala de la Guía Michelin 2027 dentro de unos meses, un escaparate perfecto para la cocina oscense.
Para los que no conozcan la zona, el Coso es una de las calles con más vida de la capital aragonesa. Tener un restaurante así a un paseo del centro convierte a Fendo en parada cómoda tanto para locales como para quien está de escapada. No hace falta vestirse de gala ni reservar con semanas: es cocina de nivel, pero accesible. Por eso, no sorprende que la guía le haya abierto hueco: Huesca necesitaba una dirección con este ritmo.
Un restaurante de Huesca que rompe la sequía Michelin
Christian Mor pasó por cocinas con estrella antes de volcarse en este proyecto; de hecho, fue reconocido como mejor cocinero de España por FACYRE en 2023. En Fendo, se junta con Eneko, amigo desde hace años, para proponer una cocina de autor que cambia cada día según la lonja, la huerta y el mercado.
El nombre 'Fendo' viene de un término de origen románico que significa 'creando'. Y la verdad, le hace justicia: en una ciudad con tanta tradición, esta casa apuesta por técnica, creatividad y memoria de producto. Ese equilibrio es, precisamente, lo que la guía ha sabido leer.
La croqueta de huevo frito y torrezno y los menús de Fendo
Lo más comentado es la croqueta casera de huevo frito y torrezno, un bocado que la propia Michelin recomienda no saltarse. Cremosa por dentro, con un punto goloso del torrezno y el huevo, resume muy bien la idea de Fendo: sabores reconocibles trabajados con oficio. Es de esas croquetas que se piden dos veces y se recuerdan durante la vuelta a casa.
La croqueta de huevo frito y torrezno es de esos bocados que convierten un menú correcto en una visita obligada.
También merece la pena el steak tartar sobre lingote de patata crujiente, la crema castellana con torreznos y champiñones o la ensaladilla rusa con anguila. Son platos de cocina española con toques de alta cocina, pensados para compartir y para volver. Hay buñuelo de faisán para quien busque un bocado más goloso y de temporada.
El restaurante se adapta al momento del día: al mediodía ofrece un menú ejecutivo por 32 euros por comensal; por la noche, el menú Nuei (45 euros) sube un punto técnico con producto de temporada. Si buscas una ocasión especial, el menú degustación con aperitivos, seis platos y dos postres sale por 65 euros. Los precios conviene confirmarlos en el local porque pueden variar, como con cualquier carta que trabaja con lonja y huerta.
Por qué Huesca está de enhorabuena: más allá de Fendo
Fendo no es el único nombre nuevo en la guía: en julio, Casa Galino, en la localidad de Tardienta, también se estrenó como recomendado. Al frente está Miguel Galino, con una cocina de brasas y producto que bebe de casas como Aponiente, DiverXo o Etxebarri. La provincia respira gastronomía y no solo de estrella, sino de producto serio. Esa doble incorporación demuestra que en Huesca hay relevo y que no todo pasa por las estrellas.
La provincia de Huesca suma ya ocho estrellas Michelin en restaurantes como Lillas Pastia, Tatau, Canfranc Express, La era de los nogales, Callizo, Casa Rubén, Ansils o Casa Arcas. A eso se suman recomendados como El Origen, Las Torres o La Oveja Negra, entre otros. Fendo aterriza en ese mapa con una propuesta joven, bien resuelta y sin precios disparatados.
Si te pilla cerca o planeas una escapada, apunta Fendo para comer bien, bonito y no tan caro. La croqueta de huevo frito y torrezno es, directamente, de las que justifican el viaje. Y con la gala Michelin 2027 a la vuelta de la esquina, Huesca va a dar que hablar.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Fendo.
- 📍 Ubicación: Junto al Coso, en Huesca.
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Cocina de autor; croqueta de huevo frito y torrezno.
- 💰 Precio medio: Menú del mediodía 32 €; degustación 65 €.



