Letizia y su rinoplastia, su anorexia y su pasado como militante de izquierdas: bulos sobre el pasado de la reina que se han publicado

Cuando la Casa Real anunció en noviembre de 2003 el compromiso de Felipe de Borbón con Letizia Ortiz, la periodista no era una desconocida: llevaba años presentando el Telediario de TVE y su rostro resultaba familiar a millones de espectadores. Esa visibilidad, unida al interés inédito que despertaba una futura reina nacida fuera de la realeza, convirtió su biografía anterior al compromiso en un terreno abonado para el rumor y el detalle inventado.

La lista que te dejamos a continuación reúne algunos de los bulos y rumores que más han circulado sobre aquella etapa de la reina Letizia —la rinoplastia previa al anuncio, novios atribuidos a su juventud, un supuesto pasado de izquierdas o los rumores sobre su salud— y explica de dónde salen. Desmentimos algunas cosas relacionadas con temas como su matrimonio con Alonso Guerrero, su profesor de Literatura en el Instituto Ramiro de Maeztu o la boda del 22 de mayo de 2004.

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El supuesto pasado de izquierdas: la militancia y el voto que nunca se han demostrado

a person is casting a vote into a box
Foto de Element5 Digital en Unsplash

El relato del supuesto pasado de izquierdas de Letizia Ortiz se sostiene sobre un puñado de afirmaciones que nunca han pasado el filtro de la verificación. La etiqueta de "activa militante republicana de izquierdas" procede sobre todo del libro de Isidre Cunill Letizia Ortiz, una republicana en la corte del rey Juan Carlos I, que atribuye a la entonces periodista contactos con el PSOE y UGT, simpatías por el Ejército Zapatista y una fotografía en la que aparecería envuelta en la bandera tricolor de la II República durante una manifestación. De todo ello no existe una sola prueba documental: ni carné, ni registro de afiliación, ni recibo, ni la imagen en cuestión, descrita como desaparecida y supuestamente pagada desde Zarzuela para borrarla. Es precisamente ese carácter indemostrable —una foto de la que se habla pero que nadie muestra— lo que convierte el episodio en un bulo recurrente.

En el mismo terreno se mueven las versiones sobre el voto y el vídeo universitario. Durante años se ha repetido que existía una grabación de una Letizia joven defendiendo la república, que nadie ha visto, y que la reina votaba opciones de izquierdas, un dato íntimo y por definición no comprobable que se ha presentado como certeza. Lo más sólido que ha circulado son testimonios de excompañeras de facultad describiéndola como "muy de izquierdas", anécdotas que no acreditan militancia ni papeleta alguna. El mito se reactiva con cada polémica —los mensajes de Jaime del Burgo, los rumores sobre su trato con dirigentes políticos— siempre con el mismo patrón: afirmaciones sin respaldo, atribuidas a fuentes anónimas o a informes que nadie ha leído, y una Casa Real que nunca las ha confirmado. Su presencia en la lista se justifica por esa distancia entre lo que se afirma y lo que se puede demostrar.

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