Si vives en un piso pequeño, este dúplex de 45 m² en París demuestra que cada centímetro puede trabajar para ti. El arquitecto Benjamin Godiniaux ha desgranado en Architectural Digest seis soluciones de estilo japandi para ganar espacio sin grandes obras.
La altura: el truco que convierte un piso en dúplex
La primera lección de este piso es clara: si puedes ganar altura, ganas metros. En la reforma, Godiniaux y su colaboradora Lorena Torres bajaron 30 centímetros el suelo de la planta superior para mantener un techo de 2,30 metros en la parte baja y liberar espacio en la entreplanta. El resultado es un salón de doble altura y un dormitorio con vestidor en una vivienda de 45 m².
No hace falta reformar una casa entera. La lógica se traduce en usar el techo para almacenar, aprovechar altillos o elegir muebles verticales en lugar de horizontales. Una estantería alta, un armario que llegue al techo o una cama con cajones logran el mismo efecto sin tocar tabiques.
Del pasillo a la cocina: seis decisiones que puedes copiar
El gran acierto de este dúplex es transformar el pasillo en cocina. El pasillo deja de ser un metro muerto y libera el salón para el descanso. La cocina compacta mezcla roble claro y verde oscuro, y juega con espejos para que la zona parezca más grande. Las esquinas redondeadas suavizan el conjunto.
La escalera de metal es otra lección: ocupa poco espacio, aunque no sea la opción más cómoda. Si en tu casa no hay que salvar alturas, el equivalente es elegir muebles ligeros, plegables o de líneas finas.
No hace falta más metros: a menudo basta con que cada rincón tenga dos trabajos y que nada se quede sin uso.
Además, el escritorio hace las veces de balaustrada y un desnivel junto a la pared se convierte en asiento. Es la regla del mueble con doble función: una pieza, dos usos. Aplicada a tu casa, es una mesa de centro con almacenaje, un banco que guarda zapatos o una cama con cajones.
En el dormitorio, un armario grande esconde la puerta del baño: cuando está cerrada, el vestidor parece prolongarse. El trampantojo ahorra tabiques y mantiene la estética ordenada. El cuarto de baño se planteó como un cuarto húmedo, con parqué que fluye desde el dormitorio y azulejos verdes que cubren paredes, suelo y frente de la bañera.
No es un capricho. Si faltan metros, un baño sin mampara fija gana flexibilidad. Eso sí, exige una buena impermeabilización y elegir materiales resistentes a la humedad. La cortina de lino, por ejemplo, da ligereza y separa sin restar centímetros.
Por qué estos trucos funcionan (y qué debes vigilar)
El estilo japandi, que mezcla la calma japonesa con la funcionalidad nórdica, encaja muy bien en los pisos pequeños: las líneas limpias y las maderas claras amplían visualmente el espacio. No es magia, es una decisión de diseño que prioriza pocas piezas y bien elegidas.
En los 45 m² de este dúplex se resolvió mucho con decisiones dobles: la cocina hace de recibidor, el escritorio de barandilla y la puerta del armario esconde el baño. Esa es la verdadera lección del proyecto: no se trata de meter más muebles, sino de que cada pieza tenga una doble vida.
Ahora bien, conviene leer la letra pequeña. Una cocina en el pasillo necesita ventilación y un acabado impecable; el parqué en la ducha solo funciona con una gran impermeabilización. Y la escalera escultórica gana espacio, pero sacrifica parte de la comodidad diaria. Copia la idea, no improvises la ejecución. Antes de lanzarte, consulta a un profesional si hay humedades o estructuras afectadas.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: Un piso de 45 m² demuestra que se puede ganar espacio sin cambiar de casa.
- 💡 Por qué te importa: Con dobles usos, altura y elecciones ligeras aprovechas cada centímetro.
- 📊 Apunta estas cifras: 45 m², 30 centímetros de suelo rebajado, techo de 2,30 metros y 6 trucos.



