La mariscada de Miranda Rijnsburger que deja en segundo plano la demanda de Julio Iglesias

La mujer del cantante se refugia en Cuatro Lunas y celebra un cumpleaños en Trocadero Arena con mariscada, langosta y cero apariciones públicas. Mientras, la demanda de las extrabajadoras sigue su curso en la Audiencia Nacional.

Miranda Rijnsburger se deja ver en Marbella con mariscada, langosta y cero ganas de hablar de la demanda de Julio Iglesias.

La salida de Miranda: mariscada, langosta y cumpleaños feliz

La semana pasada, justo en plena tormenta por las nuevas denuncias de las extrabajadoras del cantante en la Audiencia Nacional, la holandesa reservó mesa en Trocadero Arena. Llegó a las siete y media para celebrar el cumpleaños de una de sus amigas más queridas, según recoge El Mundo.

Allí se tomó una de esas mariscadas con langosta a las que Julio la aficionó. Cantó el cumpleaños feliz y a las diez y media recogió los bártulos rumbo a Cuatro Lunas.

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El sitio no fue casualidad: sus hijos Victoria, Cristina y Rodrigo frecuentan el restaurante. La conexión llega hasta Azahara Margon, ex de Vanessa Martín, que fue niñera de la familia en Miami y ahora es relaciones públicas del Grupo Trocadero.

Por qué Cuatro Lunas es ahora su refugio total

Miranda llevaba todo el verano escondida por elección propia. Solo familia, la finca y algún viaje intermitente. Nada de alfombras rojas ni preguntas incómodas.

El año pasado sí acudió a la Finca de la Concepción para apoyar la fundación Niccolo's Light, ligada al sobrino nieto de Julio Iglesias y que recuerda a Niccolo, fallecido a los 20 años por una enfermedad incurable. Esta vez ha dado plantón: no quiere que ningún reportero le pregunte por la polémica.

Cuatro Lunas ha pasado de refugio de verano a escudo familiar mientras el apellido Iglesias vuelve a los juzgados.

Dentro de la finca, las hermanas Iglesias han enseñado sus trotes al atardecer, y caminatas por la sierra con sus perros. Miranda fue quien mandó construir las cuadras y les metió la equitación en vena.

La demanda contra Julio Iglesias: el ruido que Miranda esquiva

Entretanto, Julio Iglesias sigue atrincherado en Punta Cana. Su entorno confirmó a LOC que este verano no se le esperaba en España, ni para museos ni conciertos ni vacaciones.

La nueva demanda de las extrabajadoras, abierta en la Audiencia Nacional, busca reabrir las investigaciones tras un archivo previo por falta de competencia territorial. El cantante ya negó en su día haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer.

La jugada de Miranda, por tanto, tiene doble lectura: una cena tranquila en septiembre y, de paso, recordar que la familia prefiere los caballos y las mariscadas a los titulares. La trayectoria de Julio Iglesias pesa, pero Cuatro Lunas sigue blindado. El próximo capítulo dependerá de los juzgados, no de una langosta.

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El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Miranda Rijnsburger, la mujer de Julio Iglesias, y el cantante, en plena demanda de extrabajadoras.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Ella sale a cenar mariscada en Marbella y pasa del ruido judicial.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? La discreción de la familia Iglesias choca con los titulares de la Audiencia Nacional.