Robert Pattinson roba el foco en Venecia: Primetime es la película más comentada del festival. Y suena a León de Oro.
La cinta compite en la sección oficial y la crítica no ha tardado en señalarla como una de las grandes candidatas al palmarés. El revuelo tiene nombre propio: el actor británico, que rueda The Batman Part II, aceptó pasar por el Lido como condición innegociable para proyectar la película.
De qué va Primetime y por qué todo el mundo habla de ella
Dirige Lance Oppenheim, un cineasta de 30 años nacido en Hollywood, Florida, que viene del documental y se hizo notar con Some Kind of Heaven (aquí, Una clase de cielo), producida por Darren Aronofsky. Apuntad el nombre.
La película se basa en hechos reales: retrata el programa To Catch a Predator y a su presentador, Chris Hansen. En 2006, aquel formato de la NBC competía en horario estelar contra Lost gracias a un cóctel incómodo de periodismo de investigación y entretenimiento familiar.
El Chris Hansen real no se lo ha tomado bien. Amenaza con demandas sin haber visto la película y ha comprado los primeros 50 pases del estreno comercial en Estados Unidos para proyectar un anuncio contra ella.
Primetime gana cuando retrata la paradoja del horror convertido en audiencia; pierde cuando la pesadilla se impone al personaje.
Pattinson no imita a Chris Hansen: clava su lado más incómodo
A Oppenheim la historia se le va pronto al terreno de Aronofsky. La primera media hora funciona como un tiro: formato casi cuadrado, colores saturados y una paranoia televisiva que se contagia a la vida real.
El trío actoral está inmenso. Skyler Gisondo hace de cebo con cara de pánfilo, Merritt Wever encarna a la productora y Pattinson está soberbio. El actor explicó que no imitó al Hansen real, sino a la percepción pública de su personaje: al encender la cámara, todos cambiamos.
A partir de los 45 minutos, la película se hunde en una pesadilla psicológica que recuerda a Pi, Réquiem por un sueño o Madre. La tensión del procedimiento se disuelve en un clímax psicodélico exagerado.
Aun así, la propuesta es potentísima y merece la pena por el recital de Pattinson. Cine incómodo en estado puro. Según recoge SensaCine, buena parte de la prensa aplaude su interpretación y el debate ya está servido.
La apuesta de autor que divide a la crítica y dispara el hype
El salto de Oppenheim desde el documental es el gran precedente. En Some Kind of Heaven ya demostró ojo para los suburbios de Florida y para las vidas que se rompen bajo el sol. Ahora aplica la misma mirada clínica al universo televisivo de los 2000, y por eso el arranque resulta tan adictivo. La producción de Aronofsky no es un sello vacío: se nota en los colores quemados, en el formato casi cuadrado y en la manera de convertir la pantalla en una trampa.
A mí la apuesta me gana en su primera mitad y me descoloca en el desenlace. El hype está justificado por el riesgo y por Pattinson, pero no es una película redonda. La gran duda queda en el aire: ¿basta un recital para ganar el León de Oro? El palmarés se entrega en la clausura del certamen. Y el debate, más que el palmarés, es ya el gran premio de esta edición.
🎬 Corte final: lo que debes saber
- 🍿 Te lo resumo: Primetime es la película más comentada de Venecia y firme candidata al León de Oro.
- ⭐ El personaje clave: Robert Pattinson, cuya interpretación de Chris Hansen sostiene toda la propuesta.
- 📅 Fechas a tener en cuenta: Próximamente.



