Si estás pensando en un viaje a Los Ángeles, hay una cita cultural que no conviene perder de vista. El museo de George Lucas abrirá sus puertas el 22 de septiembre con una mezcla difícil de imaginar: Picasso, Frida Kahlo y naves de Star Wars compartiendo relato.
El Lucas Museum of Narrative Art ocupa un edificio monumental diseñado por Ma Yansong, con forma de nave espacial y unas vistas impresionantes del skyline angelino. Está situado junto a la Universidad del Sur de California, el mismo lugar donde el cineasta compró, a los 22 años, su primera pieza: una ilustración original de Alley Oop por la que pagó 30 dólares.
Desde entonces, la colección privada que ha construido junto a Mellody Hobson supera las 40.000 piezas. En las salas se muestran ahora 1.300 objetos repartidos en 30 galerías, entre pintura, escultura, fotografía, cómic y objetos de cine, con una lógica expositiva que escapa del manual de museo enciclopédico.
Su empeño nunca fue acumular nombres consagrados. Cuando llegaron los primeros millones de Star Wars, Lucas se fijó en creadores como Norman Rockwell o Maxfield Parrish, dos artistas que moldearon el imaginario popular estadounidense. Rehuyó a propósito el circuito más solemne para levantar un templo del arte del pueblo, accesible para quienes crecieron con los relatos visuales del siglo XX.
Cómo nació el museo de George Lucas
George Lucas tardó 17 años en hacer realidad este proyecto. Primero se valoraron San Francisco y Chicago; después, Los Ángeles se impuso como sede definitiva. El cineasta, de 82 años, lo resumió con su estilo directo: «Estoy acostumbrado a hacer lo imposible. Me gusta ir contra la corriente y hacer cosas que la gente cree que no se pueden hacer».
El edificio, financiado íntegramente por el cineasta con un coste en torno a los mil millones de dólares, suma casi 28.000 metros cuadrados. De ellos, 9.200 se destinan a exposición, a lo que se añaden una biblioteca de investigación abierta al público, dos salas de cine y el restaurante Skywalker Grill. No es un museo para recorrer de un tirón, y esa es una de sus mayores virtudes.
La misma pasión que convirtió a un joven comprador de cómics en cineasta sostiene este museo: un homenaje al poder de las imágenes para contar historias.
Qué ver en sus salas

Norman Rockwell, Maxfield Parrish, Mary Cassatt, Renoir, Picasso o Frida Kahlo conviven con cómics, fotografía y encargos murales. La directora ejecutiva Tracey Bates explica que no hay una jerarquía clara: se trata de un descubrimiento constante donde un Van Gogh puede aparecer junto a una fotografía de Richard Avedon. La colección está organizada por temas como el amor, la familia, la fantasía o el trabajo.
Uno de los espacios más especiales está dedicado al muralismo, con más de diez obras de Banksy creadas específicamente para el museo y terminadas justo en la recta final del montaje. A pocos pasos, el centro del edificio reserva la que muchos considerarán la joya de la corona: una sala con naves y vehículos originales de las seis primeras películas de Star Wars.
Ahí esperan el Halcón Milenario, la primera nave que utilizó Luke Skywalker en La guerra de las galaxias o las speeder bikes de El retorno del Jedi. El museo de George Lucas apuesta por atraer a quienes nunca imaginaron pisar una pinacoteca: los aficionados al cine, al cómic y a la cultura popular tienen aquí una puerta de entrada natural.
Por qué es un hito para Los Ángeles y para el arte narrativo
El contexto también juega a favor. La ciudad vive una explosión cultural tras la apertura del museo de la Academia de Hollywood y la inauguración de la nueva sala del LACMA. Y la apertura del Lucas Museum llega dos años antes de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, lo que multiplica su proyección internacional.
Lo interesante no es solo el tamaño ni los nombres. Es la idea de fondo: reivindicar a los ilustradores y a los artistas comerciales que construyeron la imaginación moderna. Rockwell y Parrish, despreciados durante décadas como simples ilustradores, ocupan salas propias y hoy se revalorizan con fuerza. Lucas lo resume como un «templo del arte del pueblo».
Para quienes visiten Los Ángeles, este museo ofrece una experiencia difícil de comparar: convierte la narración visual en hilo conductor y borra las fronteras entre alta cultura y cultura popular. No hace falta ser un experto en arte. Basta con haberse emocionado alguna vez con una película, un cómic o un buen cuadro.
Si quieres planificar la visita, conviene consultar horarios y entradas en la web oficial del museo, porque la apertura promete generar una demanda considerable en Los Ángeles.
Ficha técnica
- Título: Lucas Museum of Narrative Art.
- Autor o autora: Colección de George Lucas y Mellody Hobson; arquitectura de Ma Yansong.
- Qué puedes ver: Más de 1.300 piezas entre pintura, escultura, cómic, fotografía y objetos de cine, con una sala dedicada a las naves de Star Wars.
- Recinto y ciudad: Lucas Museum of Narrative Art, Los Ángeles.




