La Policía Nacional avisa de una nueva estafa en WhatsApp que se difunde con una foto: no abras el archivo

Los estafadores envían una imagen de visualización única desde un número desconocido y, si se abre, inician una extorsión. La Policía pide bloquear el contacto y activar la verificación en dos pasos.

La Policía Nacional ha alertado de una nueva estafa en WhatsApp que utiliza fotografías de visualización única para intentar extorsionar a los usuarios. El aviso se ha difundido a través de las redes sociales oficiales del cuerpo.

¿En qué consiste la estafa de la foto en WhatsApp?

El engaño comienza con la recepción de una imagen enviada por un número desconocido. Según la Policía Nacional, los delincuentes configuran la fotografía con la opción de visualización única (solo puede abrirse una vez). El contenido suele ser sensible o lo bastante llamativo para despertar la curiosidad de quien la recibe.

Cuando la víctima abre la imagen, los estafadores vuelven a contactar con ella. Aseguran que el envío se produjo por error y, en algunos casos, llegan a acusarla de haber visto una foto privada. A partir de ahí comienzan las amenazas.

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El objetivo final es conseguir dinero mediante la presión psicológica. Los ciberdelincuentes advierten de represalias o de la difusión de información relacionada con la supuesta fotografía si la persona no realiza un pago, según el aviso policial.

No se trata de un ataque técnico que dañe el terminal, sino de una manipulación psicológica. El miedo a la difusión de imágenes privadas es el motor de la extorsión, y los estafadores lo utilizan para que la víctima pague antes de pensar con calma.

La estrategia no depende de un fallo técnico de la aplicación, sino de la manipulación emocional. El mensaje está diseñado para que la persona actúe rápido, a menudo antes de plantearse si la amenaza tiene sentido.

Detrás del mensaje aparentemente inofensivo hay una estrategia de extorsión que busca una reacción rápida y basada en el miedo.

Qué recomienda la Policía Nacional a los usuarios

La recomendación oficial es clara: no abrir el archivo dudoso y bloquear de inmediato al contacto. Después conviene reportarlo a la propia plataforma de mensajería para que pueda tomar medidas.

Si ya se ha abierto la imagen, los agentes insisten en que pagar no detiene la extorsión. El pago no detiene el chantaje y, en la práctica, suele alimentar nuevas exigencias. Por eso conviene no ceder y guardar toda la conversación como prueba.

Además, el cuerpo policial aconseja activar la verificación en dos pasos en WhatsApp. Esta capa extra de seguridad obliga a introducir un código adicional cuando alguien intenta registrar la cuenta en otro dispositivo, lo que dificulta el acceso no autorizado.

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Otro consejo útil es revisar la configuración de privacidad de WhatsApp y limitar quién puede ver la foto de perfil o añadirnos a grupos. Así se reduce la exposición ante números desconocidos.

Los mensajes de este tipo suelen llegar desde números con prefijos nacionales, aunque los estafadores también usan cuentas comprometidas de contactos reales. Por eso conviene desconfiar incluso cuando el remitente parece conocido, sobre todo si el mensaje resulta extraño o llega fuera de contexto.

El gancho puede variar: una fotografía, un enlace o una supuesta oferta. Lo importante, según el aviso policial, no es el formato sino la intención de generar miedo o urgencia para ganar dinero.

Un fraude que se adapta a las nuevas herramientas digitales

Este tipo de timo no es un caso aislado. Los ciberdelincuentes aprovechan funciones que los usuarios utilizan cada día para generar confianza o urgencia. La popularidad de las aplicaciones de mensajería ha multiplicado el alcance de estas campañas.

La función de visualización única supone una ventaja para los estafadores: la víctima no puede comprobar si la amenaza se corresponde con una foto real y tampoco conserva una prueba fácil del mensaje. Eso dificulta el análisis posterior del engaño.

El caso recuerda a otras campañas de smishing (mensajes fraudulentos por SMS) y al llamado fraude del mensaje equivocado, en los que el contacto inicial parece un error humano. La diferencia aquí es el uso de una imagen sensible, pensada para que la víctima se sienta culpable o expuesta.

La difusión de este aviso se produce tras meses de alertas públicas por el repunte de timos ligados a la mensajería. Las campañas cambian de formato, pero el patrón es similar: contacto inesperado, urgencia y solicitud de dinero.

Las fuerzas de seguridad recuerdan que las denuncias deben presentarse aportando el número del remitente, capturas de pantalla y cualquier dato que permita identificar la cuenta. Cuanta más información se conserve, más fácil resulta investigar el fraude y prevenir casos similares.

Para el ciudadano, lo más práctico es mantener la calma, no pagar y bloquear. Las unidades de ciberdelincuencia recuerdan que la denuncia ante la Policía Nacional activa los protocolos de ayuda. También se puede acudir al Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE).

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📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: La Policía Nacional alerta de una nueva estafa en WhatsApp con imágenes de visualización única.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Cualquier persona que reciba mensajes sospechosos, sobre todo de números desconocidos.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Intentos de extorsión económica y pérdida de control sobre datos o imágenes personales.