El Corte Inglés ha puesto fecha de caducidad a su nueva campaña de televisores: hasta el 7 de septiembre, los modelos de Samsung y TCL elegidos para la promoción llegan con rebajas de hasta el 40%. No es una oferta general de todo el catálogo, sino una selección muy concreta en la que destacan, por un lado, un Samsung QLED de 55 pulgadas que se queda por debajo de los 600 euros, y por otro, un TCL Mini-LED de gama alta con el máximo descuento. La campaña enfrenta así a las dos únicas marcas rebajadas.
Hemos recorrido la oferta y nos hemos quedado con los casos que más merecen la pena según el uso: el QLED de 55 como compra equilibrada, el Mini-LED de TCL para quien busque gama alta sin pagar el precio de salida, y los tamaños de 43, 65 y 75, donde el 40% se nota en cientos de euros. Incluimos una advertencia: comprobar el precio de referencia antes de dar por bueno el descuento, porque no siempre se compara con el último precio disponible. La oferta caduca el 7 de septiembre: atención al stock limitado.
3Samsung y TCL, las únicas marcas rebajadas: qué gana cada una según tu presupuesto
Que El Corte Inglés concentre su rebaja de hasta el 40% únicamente en Samsung y TCL, y solo hasta el 7 de septiembre, convierte la campaña en un cara a cara entre dos formas de entender el precio. Samsung justifica su sobrecoste desde la gama QLED y Neo QLED: puntos cuánticos que cubren el 100% del volumen de color, validación PANTONE, filtros antirreflejos pensados para salones luminosos y un procesador con IA que reescala contenido antiguo a 4K. A eso se suma el ecosistema Tizen, con Samsung TV Plus y el control del hogar vía SmartThings, además de un acabado más refinado. A cambio, el comprador asume la ausencia de Dolby Vision, que se nota sobre todo con cine en streaming, y paga más por cada pulgada. Por eso la marca coreana gana el pulso cuando el presupuesto permite subir: es ahí donde aparecen sus Mini LED Neo QLED y su OLED, capas en las que el procesado, el antirreflejo y los negros marcan una distancia clara frente a cualquier opción de entrada.
TCL, en cambio, juega en el carril de la relación calidad-precio, y en una promoción limitada a dos marcas eso la convierte en la elección natural para presupuestos ajustados. Su receta son diagonales generosas a precios contenidos y tecnologías que en Samsung quedan reservadas a gamas altas: Mini LED, tasas de 144 Hz con FreeSync pensadas para jugar y soporte casi universal de Dolby Vision, Dolby Atmos y Google TV, un sistema más fluido y abierto que Tizen. La china también suele integrar altavoces firmados por Onkyo, con lo que el sonido acompaña sin necesidad de barra adicional. Las concesiones están donde menos se nota: ángulos de visión más estrechos, acabados más simples y un procesado menos depurado con contenidos de baja resolución. El resultado es que, entre los 300 y los 700 euros, TCL entrega más pulgadas y más prestaciones por euro; solo cuando el salto a una Neo QLED o una OLED de Samsung justifica el desembolso, la partida se decanta del lado coreano.
