Antes de Asencio hubo otros escándalos judiciales de futbolistas mucho más grandes

Raúl Asencio está inmerso en problemas judiciales por el caso de sus amigos con la menor y más recientemente por un delito contra la seguridad vial, pero hay nombres de futbolistas mucho más grandes que en los últimos años han tenido problemas serios con la justicia.

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Ronaldinho en prisión: el pasaporte falso que avergonzó a un mito viviente

La imagen dio la vuelta al mundo: Ronaldinho, el genio que ganó la Champions con el Barcelona y la Copa del Mundo de 2002 con Brasil, entrando en marzo de 2020 en la Agrupación Especializada de Asunción, una sede policial que funciona como cárcel y alberga a narcotraficantes y políticos corruptos. El exfutbolista había llegado a Paraguay para una campaña benéfica con niños y fue detenido por presentar en el aeropuerto un pasaporte paraguayo auténtico pero de contenido falso, pese a llevar en regla su documento brasileño. Nadie explicó por qué un ídolo planetario, con el retiro dorado ya encaminado, arriesgó su imagen con un papel adulterado que su defensa calificó de "regalo". El 21 de marzo, el día que cumplía 40 años, lo celebró entre rejas jugando al fútbol sala con otros presos, en una imagen que condensó la caída más absurda de un mito viviente del deporte.

Lejos de un desliz menor, el caso destapó una red de falsificación de documentos que salpicó a funcionarios de Identificaciones y Migraciones, con una empresaria vinculada al poder declarada en rebeldía y hasta 18 implicados. Ronaldinho y su hermano y representante Roberto de Assis Moreira pasaron 171 días detenidos: 31 en el cuartel policial y el resto bajo arresto domiciliario en un hotel de Asunción, tras pagar una fianza de 1,6 millones de dólares. El 24 de agosto de 2020, un proceso abreviado evitó el juicio oral: Ronaldinho aceptó la suspensión condicional del procedimiento, desembolsó 90.000 dólares como reparación del daño social y quedó sin antecedentes; su hermano, en cambio, fue condenado a dos años con pena suspendida y al pago de otros 110.000 dólares. Que el Balón de Oro de 2005 sellara su salida de una prisión sudamericana con donativos para un hospital condensó el contraste entre la idolatría y la justicia, y por eso sigue siendo un escándalo judicial de referencia.