La guerra de Estados Unidos e Irán: los ataques en Ormuz y Jordania disparan el precio del petróleo

La respuesta de Teherán llega horas después del primer bombardeo de Washington contra objetivos iraníes en más de un mes. El estrecho de Ormuz, ruta crítica del crudo, reabre el debate sobre precios y suministro energético en Europa.

El pulso entre Estados Unidos e Irán acaba de trasladarse al estrecho de Ormuz, la autopista por la que circula una parte esencial del petróleo mundial. La pasada madrugada, Washington golpeó posiciones iraníes en la isla de Larak y Teherán respondió horas después contra bases estadounidenses en Jordania. Traducido: la escalada ya no es solo un conflicto lejano, es un factor que puede tocar la factura energética en Europa.

Qué ha pasado: de Larak a las bases de Jordania

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que el ataque sobre la isla iraní de Larak buscaba destruir cohetes con minas navales preparados para bloquear el paso de Ormuz. Según Washington, la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) había dispuesto ese material para colocarlo en una ruta clave del comercio marítimo y de la energía mundial.

La versión estadounidense califica la operación de defensiva: asegura que las minas representaban una 'amenaza inminente' para los buques civiles y el libre flujo del comercio mundial. Se trata, además, del primer bombardeo de Washington contra objetivos iraníes en más de un mes.

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La respuesta de Teherán llegó mediante las agencias Fars y Tasnim, vinculadas a la Guardia Revolucionaria. El mensaje fue directo: la 'agresión terrorista' de Washington será 'castigada' y, según la versión iraní, el ataque dejó víctimas mortales, sin precisar cifras.

La Guardia Revolucionaria aseguró haber lanzado misiles y drones contra las bases jordanas de Al Azraq y Rey Hussein, con 'grandes daños' sobre los objetivos. Sin embargo, Ammán ofreció una lectura bien distinta: sus sistemas de defensa aérea interceptaron ocho misiles dentro del espacio aéreo del país.

El Ejército de Jordania afirmó que los proyectiles no provocaron daños ni víctimas. Medios estadounidenses como Axios y Fox News sostienen que el Ejército de Estados Unidos también interceptó los ataques.

El choque no ha cerrado el estrecho, pero ha metido de lleno el riesgo de suministro en la cotización del crudo.

Por qué Ormuz puede encarecer la factura energética

El estrecho de Ormuz no es un punto cualquiera del mapa. Es un cuello de botella geográfico por el que exporta crudo una parte significativa de Oriente Medio. Cada amenaza de cierre reabre el temor a un encarecimiento rápido del combustible, porque el mercado descuenta riesgo antes de que se confirme un daño físico.

No es solo petróleo. El estrecho conecta rutas de gas natural licuado y comercio general; cualquier cierre sostenido presionaría las cadenas globales de suministro y las primas de seguro marítimo.

La ecuación para un hogar español es directa: si el barril sube, sube el transporte y buena parte de la cesta de la compra. La energía no entiende de distancias geopolíticas, y este tipo de escaladas suelen castigar primero a los países importadores.

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En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump difundió en Truth Social un vídeo generado con inteligencia artificial que simula el bombardeo de la isla iraní de Jarg, una terminal petrolera distinta a la atacada. Las imágenes no corresponden a un ataque real, pero alimentan la confusión sobre el alcance de la operación.

El uso de material generado por inteligencia artificial introduce además un nuevo factor de ruido informativo en plena escalada, cuando la verificación oficial tarda en llegar.

Lectura de fondo: por qué esta escalada no se queda en los despachos

La historia reciente de Ormuz demuestra que los mercados reaccionan antes al riesgo que al hecho. En episodios previos de tensión en la zona, las primas del crudo se movieron al alza mientras las navieras y aseguradoras revisaban rutas y coberturas.

Las posturas oficiales no anticipan una distensión inmediata. La Guardia Revolucionaria describe lo de Larak como una agresión que será castigada, mientras que Washington insiste en que eliminó una amenaza inminente para proteger el transporte comercial.

Las próximas horas son clave. Si la amenaza sobre Ormuz se repite o se prolonga, los mercados energéticos podrían trasladar una prima de riesgo más agresiva, y Bruselas vigila muy de cerca la seguridad de las rutas marítimas que alimentan la economía europea.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: Estados Unidos atacó la isla iraní de Larak y la Guardia Revolucionaria respondió contra dos bases en Jordania, según fuentes oficiales.
  • Por qué te importa: La tensión en Ormuz amenaza el suministro de crudo y puede traducirse en subidas del combustible y de la energía.
  • A quién afecta: A consumidores, transportistas y empresas de la eurozona expuestos al precio del petróleo.
  • Hacia dónde vamos: La escalada queda abierta: Teherán anuncia que 'castigará' la agresión y Washington insiste en que respondió a una amenaza inminente.