5Parador de León: el plateresco del Hostal de San Marcos
Dormir en el Hostal de San Marcos es hacerlo en uno de los grandes hitos del Renacimiento español. Levantado sobre un hospital de peregrinos del siglo XII fundado gracias a la donación de la infanta Sancha, el edificio actual empezó a tomar forma a comienzos del siglo XVI por impulso de Fernando el Católico como casa principal de la Orden de Santiago. Su fachada plateresca, de unos cien metros de largo frente a la plaza y el río Bernesga, es un catálogo tallado en piedra arenisca de medallones, conchas de vieira, grutescos y emblemas reales, desde las armas de los Reyes Católicos hasta el águila bicéfala de Carlos V. Por esos muros han pasado peregrinos del Camino, caballeros de la orden, presos ilustres como Francisco de Quevedo y, durante la guerra civil, miles de reclusos de un campo de concentración. Esa memoria densa convive hoy con el confort de uno de los paradores más emblemáticos de la red.
La experiencia de hospedarse justifica por sí sola la escapada de septiembre. El establecimiento, de cinco estrellas, conserva joyas como el claustro renacentista, la sala capitular con su artesonado mudéjar o la iglesia gótica anexa con sus sillerías de nogal del siglo XVI. Dentro se despliega además una colección artística que mezcla piezas de Juan de Juni con obras de Chillida, Zóbel o Vela Zanetti, del que cuelgan 32 óleos en sus paredes, y el techo de Lucio Muñoz que cubre la cafetería. La ciudad, a un paseo, aporta la catedral con sus vidrieras y San Isidoro; septiembre, con menos calor y mejor luz, es de los meses más propicios para recorrer León y las etapas del Camino que pasan junto a su puerta. Aplicar el 15% de descuento convierte una noche en este monumento en un plan mucho más alcanzable.
