Reconócelo, a ti también se te queda el aguacate pocho en la nevera porque solo se te ocurre hacer guacamole. No eres el único: hoy te traigo siete recetas con aguacate para cenar en menos de 20 minutos sin tocar el mortero.
La selección la recoge Mejor con Salud y va mucho más allá del clásico guacamole. Aguacate para pasta, para tostadas, para ensaladas de bote y hasta para un postre de chocolate.
Lo primero: cómo elegir el aguacate para que no se te deshaga
No todos los aguacates valen para lo mismo. Los más blandos son perfectos para triturar; los que todavía están firmes aguantan mejor en láminas y cubos. Y un apunte que me salva siempre: corta el aguacate justo antes de usarlo, porque la pulpa se oxida en cuanto se expone al aire.
El limón o la lima no solo dan sabor. También retrasan ese color marrón que aparece a los pocos minutos, aunque no hace milagros. Si la ensalada lleva cítrico, mejor añadirlo al final y remover con suavidad para no deshacer los trozos.
Las siete recetas con aguacate para cenar sin encender el horno
Aquí van las siete, en orden de pereza: de la que está lista antes a la que te deja con ganas de repetir.
- Pasta con salsa cremosa de aguacate y albahaca: cuece 200 gramos de pasta y tritura un aguacate maduro con un puñado de albahaca, una cucharada de aceite, zumo de medio limón, sal y pimienta. Aligera la salsa con un par de cucharadas del agua de cocción.
- Tostadas de alubias, huevo y aguacate: tuesta dos rebanadas de pan, coloca encima alubias cocidas calientes, láminas de aguacate y un huevo cocido, a la plancha o pochado. Termina con sal, pimienta y zumo de lima.
- Ensalada rápida de garbanzos y aguacate: mezcla un frasco de garbanzos escurridos con pepino, tomate, cebolla al gusto y aguacate firme en trozos. Aliña con aceite, limón, sal y pimienta, y termina con perejil o cilantro.
- Aguacates rellenos de ensalada de atún: vacía medio aguacate y rellénalo con atún escurrido, apio picado, una cucharadita de mostaza y un poco de mayonesa o yogur natural. Se come a cucharadas y sin más complicación.
- Sándwich de ensalada de huevo y aguacate: mezcla dos huevos cocidos picados con medio aguacate maduro, mostaza, limón, sal y pimienta. No tritures del todo: los trozos le dan mucha más textura al pan.
- Quesadillas de pollo, queso y aguacate: coloca pollo cocido desmenuzado y queso rallado sobre una tortilla de trigo, dóblala y caliéntala en la sartén. Añade el aguacate en láminas al final, para que no se caliente de más.
- Mousse de chocolate y aguacate: tritura un aguacate muy maduro con dos cucharadas de cacao puro, leche y miel al gusto. Refréscalo unos minutos en la nevera y listo.
La mayoría de estas recetas se monta en menos de veinte minutos y solo necesitas un tenedor, una sartén y un cazo. Eso sí, si el aguacate está verde, la crema quedará grumosa y con un amargor que no hay cacao que lo arregle.
El aguacate no solo sirve para untar: es la base cremosa que convierte una cena sin plan en un plato que parece pensado.
¿Merece la pena salir del guacamole? Yo lo tengo claro
La mayoría cumple lo que promete. No son platos de chef, pero salvan la cena y aprovechan el aguacate maduro mucho mejor que el guacamole de siempre. La pasta con albahaca y el mousse de cacao son mis dos favoritas para una noche de pereza.
Si buscas una cena ligera, las tostadas de alubias y huevo o la ensalada de garbanzos llenan más que las quesadillas. Y si no quieres ensuciar, los aguacates rellenos de atún se montan en cinco minutos sin sartén que fregar.
💡 El truco del almendruco
Tiempo total: entre 5 y 20 minutos según la receta. Nivel de dificultad: fácil. Un consejo extra: deja el aguacate a temperatura ambiente antes de usarlo para que luzca toda su cremosidad.




