7Niza: la última semana de playa en la Costa Azul
Que el agua del Mediterráneo siga en torno a los 23-24 grados en la última semana de septiembre es el mejor argumento para esta escapada: en Niza el baño no termina el 31 de agosto, y la temperatura media del mar durante el mes (23,4 °C) invita a una última zambullida sin las aglomeraciones de julio. Los vuelos directos desde Madrid o Barcelona con Vueling se mueven en estos días por debajo de los 60 euros por trayecto, con tarifas de solo ida que bajan de los 30, y el aeropuerto queda a un corto trayecto de tranvía del centro. La playa pública de la Promenade des Anglais, con sus más de seis kilómetros de paseo junto al mar, es gratuita, igual que la subida al mirador de la colina del Castillo, desde donde se abarca toda la bahía en una de las postales más famosas de Francia.
La última semana de septiembre convierte además a Niza en una ciudad con planes extra que no existen en pleno verano. El fin de semana del 20 y 21 de septiembre se celebran las Jornadas Europeas del Patrimonio, con visitas guiadas gratuitas a joyas como el Museo Matisse, el Palais Lascaris o la Villa Masséna, y del 18 al 20 de septiembre la Grande Braderie llena el centro con las rebajas de fin de temporada. Con máximas que rondan los 22-25 grados, el paseo por el Vieux-Nice y el mercado de Cours Saleya se disfruta sin prisa y los precios de los hoteles se relajan frente al pico estival. Desde allí, Èze, Mónaco o Menton quedan a un corto trayecto en tren por la costa, lo que convierte la escapada en una base perfecta para exprimir la Costa Azul antes de que cambie el tiempo.
