9Comprueba con la DGT si la comunicación era realmente falsa
Comprobar con la DGT si la comunicación es real es el paso que separa el susto de la estafa, porque el organismo ha reiterado en sus campañas que nunca notifica multas por SMS ni por correo electrónico reclamando un pago. Los únicos canales oficiales son el correo postal certificado y la Dirección Electrónica Vial (DEV), el buzón electrónico en el que hay que estar dado de alta previamente. Ante un mensaje que exige abonar una sanción con urgencia, la duda razonable no es si la multa existe, sino si el mensaje es falso: la respuesta, en la práctica, casi siempre es que sí. Además, una notificación legítima otorga 20 días naturales para pagar con un 50% de descuento o presentar alegaciones, así que ninguna comunicación real presiona con plazos de 24 horas ni amenaza con duplicar la cuantía si no se paga de inmediato. Ese patrón de urgencia es en sí mismo una señal de alarma que refuerza la necesidad de verificar antes de dar cualquier dato.
Para confirmar si la sanción existe, la Policía Nacional y el INCIBE recomiendan acudir directamente a los canales oficiales y no pulsar ningún enlace del mensaje sospechoso. La vía más rápida es la aplicación miDGT o la consulta del tablón edictal de sanciones de la sede electrónica (sede.dgt.gob.es), donde basta con introducir el DNI, el NIE o la matrícula para ver si hay alguna multa pendiente, sin necesidad de certificado digital. También se puede contactar con la propia DGT para preguntar por el expediente. Si la supuesta sanción no aparece en ninguno de esos registros, la comunicación es falsa y no existe deuda alguna que pagar. Conviene tener en cuenta el matiz de la DEV: quienes están registrados sí pueden recibir un aviso por SMS o correo que únicamente les informa de que tienen una notificación esperando en su buzón electrónico, pero nunca un enlace directo para abonar una multa. Esa diferencia permite distinguir un aviso legítimo de un intento de fraude.
