4Contacta con tu banco si has facilitado datos bancarios o de tarjeta
Avisar al banco no es un trámite más, sino la primera medida capaz de evitar que la estafa se consume. Las páginas falsas que imitan a la DGT no se conforman con datos personales: al simular el pago de la supuesta multa solicitan el número de tarjeta, la fecha de caducidad, el código CVC e incluso el PIN, es decir, todo lo necesario para hacer compras y cargos sin que el titular intervenga. Quien ha llegado a introducir esos datos ha puesto en manos de los ciberdelincuentes las llaves de su cuenta, y solo la entidad puede cortar el acceso a tiempo. Por eso tanto la Policía Nacional como el INCIBE sitúan esta llamada como primera recomendación: cuanto antes se avise, antes se bloquea la tarjeta, se inmovilizan las cuentas afectadas y se impide que los criminales agoten el saldo o disparen cargos en los días siguientes, cuando la víctima aún no ha detectado nada raro.
Al contactar con el banco no basta con contar lo ocurrido por teléfono: conviene hacerlo por el canal oficial, la app o el número que figura en la web de la entidad, nunca por el que aparezca en el SMS fraudulento, y pedir que se anule la tarjeta comprometida y se emitan nuevas credenciales. La entidad puede además cancelar cobros no autorizados y dejar constancia de la incidencia, un registro que después servirá de apoyo en la denuncia ante la Policía. La normativa europea de pagos ampara a la víctima: los cargos no autorizados deben reintegrarse y la responsabilidad del cliente antes de comunicar el fraude queda limitada en general a 50 euros, salvo negligencia grave. Ese límite solo protege si se avisa con rapidez, y conviene revisar los movimientos durante semanas, porque los estafadores suelen probar primero con cargos pequeños. El 017 de INCIBE orienta durante todo el proceso.
