Los salarios más altos pagarán más a la Seguridad Social en 2027 sin que eso se refleje en una pensión mayor. El calendario aprobado en la reforma de pensiones encadena su tercera subida consecutiva: sube el MEI, sube la cuota de solidaridad y se destopa de nuevo la base máxima. Traducido: más cotización para empresas y trabajadores con sueldos elevados, pero sin derechos extra de jubilación.
El primer movimiento llega con el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, la cotización extraordinaria que engorda la hucha de las pensiones para pagar la jubilación del baby boom. En 2025 estaba en el 0,8%, en 2026 en el 0,9% y en 2027 saltará al 1%. La empresa asumirá un 0,83% y el trabajador, un 0,17%. El esfuerzo se aplica sobre prácticamente toda la base de cotización y no genera ningún derecho nuevo a pensión.
A esa subida se suma la cuota de solidaridad, el gravamen para la parte del sueldo que supera la base máxima. La base máxima de 2026 está en 5.101,2 euros mensuales. Hasta hace dos años, lo que excedía esa cantidad no cotizaba. Ahora sí, y en 2027 los tres tramos volverán a aumentar: 1,38% sobre el tramo hasta un 10% adicional, 1,5% entre el 10% y el 50%, y 1,75% por encima del 50%.
Qué sube exactamente en 2027
El tercer empujón toca a quienes cotizan por la base máxima. Desde 2024, esa base incorpora un incremento adicional del 1,2% anual hasta 2050, por encima del IPC. Eso amplía la cantidad de salario sobre la que se paga a la Seguridad Social. Mientras tanto, la pensión máxima sube con el IPC más un 0,115% adicional, mucho más lento. La pensión máxima actual es de 3.359,6 euros mensuales y la brecha con lo cotizado seguirá creciendo.
La AIReF calcula que estas tres medidas aportarán la mitad del aumento de ingresos hasta 2050: 0,4 puntos del PIB por el MEI, 0,3 por las bases máximas y 0,1 por la cuota de solidaridad. En total, los ingresos suponen el 1,6% del PIB frente a un gasto en pensiones del 14,6%. Sobre el papel se cumple la regla del gasto neto del 13,3%, aunque el propio organismo advierte de que persisten riesgos de sostenibilidad.
La brecha entre cotizar más y cobrar lo mismo
En la práctica, ese techo queda cada vez más lejos de la base máxima de cotización. La diferencia entre ambos ritmos de crecimiento —un 1,2% adicional para las bases frente a un 0,115% para la pensión— explica por qué la distancia se ensancha año tras año. Dicho de otro modo, el salario alto cotiza cada vez por una base mayor y su techo de pensión apenas se mueve.
Los salarios más altos pagarán sobre una porción creciente de su sueldo, pero la pensión máxima crecerá a un ritmo mucho más lento.
Un cambio estructural en la lógica del sistema
Y aquí viene lo importante: el sistema cambia de lógica. Tradicionalmente existía una relación bastante estrecha entre el máximo por el que se cotizaba y la pensión máxima que podía obtenerse. Con esta reforma, impulsada por el exministro José Luis Escrivá, esa vinculación se debilita y parte de las cotizaciones de los salarios altos se acerca a un esquema más redistributivo que contributivo.
Quienes defienden el modelo sostienen que es imprescindible para financiar la jubilación de los baby boomers sin recortar prestaciones. Quienes lo critican subrayan que el esfuerzo extra de los salarios altos no genera nuevos derechos y puede desincentivar la cotización por encima de la base máxima. El precedente ya está en marcha: desde la aprobación de la reforma, las bases máximas han crecido por encima del IPC y la pensión máxima no ha seguido ese ritmo.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El calendario de la reforma de pensiones fija para 2027 subidas del MEI, de la cuota de solidaridad y de la base máxima de cotización.
- Por qué te importa: Si cotizas por encima de la base máxima, pagarás más a la Seguridad Social sin que ese esfuerzo se traduzca en una pensión mayor.
- A quién afecta: Sobre todo a trabajadores y empresas con salarios más altos, aunque el MEI se aplica a prácticamente toda la base de cotización.
- Hacia dónde vamos: Las subidas continuarán de forma progresiva hasta 2050, según el calendario ya aprobado.



