De Kaká a Hazard: la lista negra de los fichajes que arruinaron al Real Madrid en lo deportivo y lo económico

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Kaká, el Balón de Oro que nunca apareció

Kaká fue el fichaje que inauguró el segundo "galactismo" de Florentino Pérez y, visto en retrospectiva, uno de sus mayores agujeros económicos. El brasileño llegó al Real Madrid en junio de 2009 procedente del AC Milan por unos 65 millones de euros, en aquel momento el traspaso más caro de la historia si se contaba en libras esterlinas, y firmó un contrato de seis temporadas con un salario neto cercano a los nueve millones por curso. El club confiaba en amortizar la inversión con camisetas y patrocinios en Brasil y Asia, pero la realidad fue tozuda: cuatro años después, en el verano de 2013, el club blanco dejó salir a su Balón de Oro de vuelta al Milan sin ingresar un euro por el traspaso. El único cobro posible, una cantidad condicionada a que el Milan terminara entre los tres primeros de la Serie A, nunca se materializó, así que la inversión quedó prácticamente perdida.

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En lo deportivo, el balance fue igual de demoledor. El mejor jugador del mundo de 2007 disputó 120 partidos en cuatro temporadas, apenas 81 como titular, y marcó 29 goles, cifras impropias de un futbolista por el que se había pagado un récord. Las molestias en la ingle, que acabaron en una operación tras el Mundial de 2010, cortaron su progresión justo cuando el equipo empezaba a carburar, y la irrupción de Mesut Özil como mediapunta le arrebató definitivamente el sitio. Sus títulos en el Bernabéu (Liga 2011-12, Copa 2010-11 y Supercopa de 2012) llegaron casi siempre desde un papel secundario, lejos del líder que había sido en San Siro. El Real Madrid no solo perdió casi todo lo invertido en el traspaso: durante cuatro años asumió además una de las fichas más altas de la plantilla para que el futbolista que había dominado el fútbol europeo quedara reducido a una sombra.