Permiso retribuido por mudanza: un día libre que puedes pedir cada vez que cambias de domicilio

El artículo 37.3 del Estatuto de los Trabajadores reconoce un día de permiso retribuido por cambio de domicilio habitual, sin pérdida de salario. El convenio colectivo puede ampliarlo a dos o tres días cuando la mudanza implica un traslado a otra provincia.

Si estás de mudanza y trabajas por cuenta ajena, tienes derecho a un día libre pagado por cada cambio de domicilio habitual.

La base está en el artículo 37.3 del Estatuto de los Trabajadores, que reconoce un día de ausencia con sueldo por el traslado del domicilio habitual. Traducido: puedes faltar una jornada entera a cambio de tu salario normal.

Qué dice la ley exactamente y cuántos días te corresponden

El derecho queda en una jornada completa de trabajo. Se cobra igual que un día trabajado: si libras un día por mudanza, la empresa no puede descontarlo de la nómina ni obligarte a recuperarlo con horas extra.

Publicidad

La norma no exige una distancia mínima entre la vivienda anterior y la nueva, ni un cambio de municipio o de provincia. basta con un traslado del domicilio habitual. Esto incluye mudarse de un piso de alquiler a otro en la misma ciudad.

El día es el mínimo legal, no un tope. Algunos convenios colectivos publicados en el BOE amplían el permiso a dos días e incluso a tres cuando el cambio implica además un traslado a otra provincia. En ese caso, el convenio puede ampliarlo hasta tres días.

Qué tienes que hacer para pedirlo sin que la empresa lo rechace

El permiso retribuido por mudanza no es un día de asuntos propios. Avisar antes y justificar el motivo son las dos condiciones que exige el artículo 37.3. No fija un plazo concreto para avisar, pero la petición debe llegar con margen suficiente para que la empresa se organice. Como justificante sirve el certificado de empadronamiento, el nuevo contrato de alquiler o una factura de suministro a tu nombre.

Un día de sueldo por mudanza no es un favor de la empresa: es un derecho laboral poco conocido que puedes activar en cada cambio de domicilio.

Por qué este permiso pasa desapercibido (y cuándo conviene activarlo)

Es un derecho antiguo, pero poco usado. Pasa sobre todo entre quienes viven de alquiler: cambian de piso cada pocos años y asumen que la mudanza se organiza en fin de semana o con días de vacaciones. Tener claro el artículo 37.3 permite rascar una jornada sin tocar las vacaciones.

Conviene avisar con margen y dejar constancia por escrito, aunque la ley no obligue a un formulario concreto. Un correo a RRHH o a tu responsable vale. El 'previo aviso y justificación' no es un trámite de otra época: es la forma de que luego no haya sorpresas ni descuentos en la nómina.

Para quien firma un nuevo alquiler en agosto o septiembre, este permiso supone un respiro real. La mudanza se paga en tiempo, en cajas y en nervios. Que la empresa asuma un día de sueldo no arregla el mercado del alquiler, pero aligera una jornada que de otro modo se perdería del salario o de las vacaciones.

Publicidad

En un mercado laboral donde cada día libre cuenta, conviene tener presentes estos permisos. No se descuentan de las vacaciones, no se recuperan y, con el justificante en la mano, la empresa tiene poco margen para negarse. Revisa tu convenio y pide lo que te corresponde.

Si te mudas este mes, avisa hoy y no regales el día: la empresa no puede descontártelo ni devolvértelo más tarde.

En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 💸 ¿Qué ha cambiado? Se recuerda el derecho a un día de permiso retribuido por cambio de domicilio habitual, recogido en el artículo 37.3 del Estatuto de los Trabajadores.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A todo trabajador por cuenta ajena incluido en el ámbito del Estatuto que cambie de casa, sin importar la distancia.
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Avisa con antelación, guarda el justificante y revisa tu convenio por si amplía el permiso a dos o tres días.