Los Lakers ya tienen nuevos dueños y la NBA tiene una cifra que va a tardar en olvidar. Josh Kushner y Bob Iger compran la franquicia angelina a Mark Walter por unos 12.000 millones de dólares, la venta más cara de la historia del baloncesto estadounidense.
La operación, adelantada por ESPN y confirmada por Sky Sports, rompe el tablero de la liga mientras medio Hollywood mira de reojo. No es solo un cambio de dueño: es un traspaso de poder entre una generación de propietarios ligada al deporte y otra que viene del capital riesgo y el entretenimiento.
El bombazo de los 12.000 millones
Vamos por partes. Mark Walter compró los Lakers hace catorce meses por 10.000 millones de dólares, la cifra récord de la NBA hasta esta misma mañana. Ahora la vende por 12.000 millones, así que se anota una plusvalía de unos 2.000 millones sin haber movido un solo jugador. Ni una temporada completa ha necesitado para darle la vuelta al colchón.
Mark Walter compró la franquicia hace catorce meses como quien compra una casa en plena burbuja. Es copropietario del Chelsea y de los Dodgers de Los Ángeles junto a Todd Boehly, así que sabe moverse entre céspedes, diamantes y parqué. Ahora liquida la joya de la NBA antes de que la liga renueve los contratos de televisión.
Del lado comprador no hay mucho misterio. Josh Kushner, hermano de Jared Kushner, el yerno de Donald Trump, es uno de los capitalistas de riesgo más conectados de Nueva York. Le acompaña Bob Iger, el ejecutivo que pilotó Disney durante dos décadas largas y que dejó el cargo de CEO a principios de este año. La página oficial de la franquicia recoge desde esta mañana la noticia como la mayor transacción de su historia.
La nota de los nuevos dueños suena a guion de plataforma de streaming. 'Como aficionados a la NBA de toda la vida, recibimos con enorme respeto la oportunidad de cuidar de una de las franquicias más icónicas del mundo', dijeron. También prometieron construir sobre el legado de Jerry y Jeanie Buss, y 'competir al más alto nivel'.
La NBA no vende franquicias: vende acceso a una comunidad que ya se siente dueña del escudo.
Los Buss, la otra gran pregunta
El acuerdo necesita el visto bueno de la Junta de Gobernadores de la NBA, un trámite que suele alargarse unos meses. Mientras tanto, la gran incógnita es la familia Buss. Walter entró en el accionariado con un 27 por ciento en 2021 y subió al 85 por ciento el año pasado, pero el 15 por ciento restante sigue en manos del clan que convirtió Los Ángeles en una religión.
La familia Buss mantiene un 15 por ciento, y ninguno de los implicados ha aclarado si ese paquete entra en la operación. No es una cuestión simbólica: sin los Buss, la franquicia pierde el hilo sentimental que conecta la era Showtime con la de LeBron. Aun así, el inversor no compra solo un equipo: compra una marca global con asientos de primera fila en Hollywood.
Kushner ya intentó acercarse al fútbol hace un mes, cuando su fondo Thrive Capital apareció en plena reestructuración comercial de la FIFA. Ahora aterriza en el Staples Center con la intención de demostrar que el capital riesgo no está reñido con los aros. O al menos, que puede comprarlos.
Por qué la NBA se ha convertido en una feria de lujo
El precedente más cercano fue la compra de los Phoenix Suns en los últimos años, que avisó de que los equipos estadounidenses ya se valoran como activos de lujo, no como clubes deportivos al uso. Puedes repasar la evolución de la liga en Wikipedia. Los Lakers no se venden por sus victorias de la última década: se venden por su capacidad casi única de vender camisetas, emitir contenido y mantenerse relevantes incluso cuando el equipo no rinde.
El negocio deportivo estadounidense se ha convertido en lujo y los compradores lo saben. Iger aporta el conocimiento del entretenimiento y la narrativa; Kushner, los contactos y la chequera. Para el aficionado de Los Ángeles, el escudo no cambia, pero sí cambian los incentivos de quien manda en la oficina.
La próxima parada es la Junta de Gobernadores, que tendrá que aprobar la venta. Después vendrá la temporada regular, con LeBron James abriendo ante los New York Knicks. Si hay algo más difícil que comprar los Lakers, será explicarle a la grada que ahora toca guardar silencio.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Mark Walter vende los Lakers a Josh Kushner y Bob Iger por unos 12.000 millones de dólares.
- 🔥 Por qué arde: Es la mayor venta de la historia de la NBA y deja en el aire el futuro del 15% de los Buss.
- 📲 Lo que viene: La Junta de Gobernadores debe aprobar la operación antes de que empiece la temporada.

