Phil Collins se ha quitado la careta. A sus 75 años y con una carrera que factura cifras de escándalo, el exGenesis ha soltado en The Sunday Times una confesión que corta la respiración: su alcoholismo llegó a ser tan crítico que los médicos debatieron si mantenerlo con vida. La gente iba a despedirse y él ni se enteró.
La historia no es nueva del todo, pero los detalles que comparte ahora son de esos que te dejan el café frío. Collins llevaba un tiempo tomando Antabuse, un fármaco que te hace vomitar si pruebas el alcohol, hasta que decidió dejarlo. A partir de ahí, el desayuno se convirtió en vino y la espiral fue rapidísima.
Un desayuno con Rioja y un coma de siete meses
El músico relata cómo empezó a beber a primera hora de la mañana. En noviembre de 2023 ingresó en el hospital con el páncreas y los riñones destrozados. Estuvo siete meses en coma, enchufado a máquinas, mientras su familia y amigos más cercanos se enfrentaban a la pregunta más difícil.
“Hubo decisiones sobre ‘Mantenemos a Phil con soporte vital’. Mis riñones estaban fallando, mis órganos se estaban parando. La gente venía a despedirse. Pero yo no recuerdo que vinieran, no tenía ni idea de lo que estaba pasando”, ha contado con una entereza que impresiona.
Phil Collins es uno de los músicos más exitosos de la historia británica, con ocho números uno en el Reino Unido entre Génesis y su carrera en solitario, pero en 2021 ya tuvimos un aviso. Aquella gira de reunión con Génesis lo mostró sentado, sin poder tocar la batería por problemas de espalda y cuello, y con diabetes diagnosticada en 2016. Lo que no sabíamos era que, además, libraba una guerra interna mucho más silenciosa.
«Todos estaban preocupados de no volver a verme. Podría haber salido terriblemente mal. Tuve mucha suerte de salir de aquello».
Taylor Swift y The Beatles colándose en la lista de su vida
En paralelo, Phil Collins ha participado en el programa Tracks of My Years de BBC Radio 2, donde ha elegido las diez canciones que marcaron su trayectoria. La selección es un batiburrillo generacional: caben desde The Beatles hasta Taylor Swift, pasando por el soul clásico que mamó de crío. Ver a un dinosaurio del prog rock señalando a Swift como referente produce un cortocircuito mental, pero si algo tiene Collins es que nunca fue predecible.
“Mi salud ha sido un carrusel. No poder tocar la batería cambió mi forma de estar en un escenario, pero el público seguía escuchando”, reflexionaba ya en 2021. El tipo que nos regaló In the Air Tonight o Against All Odds lleva años aprendiendo a reinventarse sin el instrumento que lo definió.
La oscuridad no es nueva, pero esta vez casi lo apaga del todo
No es la primera vez que Collins se enfrenta a sus demonios. En 2015 ya confesó a Rolling Stone que tras su divorcio en 2006 cayó en una depresión con el alcohol como refugio. “Me mataba las horas viendo la tele y bebiendo, y casi me mata a mí”, dijo entonces. Aquel episodio también lo llevó a estar tres años sobrio, pero la recaída de 2023 fue de una gravedad que nadie imaginaba.
Lo que salva al personaje de caer en el melodrama de telemaratón es la honestidad brutal con la que lo cuenta. En una industria donde tantas estrellas mueren por adicciones y todos fingen sorpresa, que un artista de su talla narre el infierno con esta crudeza es un puñetazo sobre la mesa. Porque sí, el dinero y los Grammys no inmunizan contra nada.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Phil Collins revela que su alcoholismo fue tan grave que casi lo mata en 2023.
- 🔥 ¿Por qué importa? Porque un icono musical de su tamaño habla sin filtros de la adicción y la salud mental.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta: la salud mental en el mundo de la música sigue siendo una emergencia silenciosa.



