Encierro en el Instituto Municipal de la Vivienda de Málaga contra los desahucios sin alternativa

Los activistas de Un Techo por Derecho mantienen una ocupación indefinida para exigir que ninguna persona sea desahuciada sin alternativa en la ciudad con más lanzamientos de Andalucía. Apuntan al Ayuntamiento y a la Junta como responsables del modelo que prioriza la especulación

Si vives en Málaga y el alquiler te quita el sueño, hay un dato que lo cambia todo: la ciudad es la que más desahucios registra en Andalucía. Y un grupo de activistas acaba de encerrarse en el Instituto Municipal de la Vivienda para exigir que esa cifra baje a cero. Te explicamos por qué esta protesta te afecta, aunque no estés en riesgo de desalojo.

Indignómetro

Nivel de impacto social: 8/10. La acción señala directamente una crisis habitacional que golpea a miles de inquilinos en Málaga, donde el alquiler medio se lleva tres cuartas partes del sueldo. Las administraciones locales y autonómicas están en el punto de mira.

Qué está pasando en el IMV de Málaga

En la mañana de este lunes, miembros del colectivo Un Techo por Derecho se encerraron en la sede del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV) de Málaga. No es una protesta simbólica, sino una ocupación indefinida hasta que se atiendan sus demandas. El detonante fue el último desahucio de Mariló y Javier, dos personas dependientes que llevaban más de una década en su casa de la Calle Unión y a quienes solo les ofrecieron una semana en un hostal.

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«Eso no es una alternativa habitacional: retrasa el problema siete días», denuncian desde el colectivo. Exigen que ninguna persona vuelva a ser desahuciada en la ciudad sin que se le garantice un alojamiento estable. Y ponen nombres a las víctimas: Mariló, Tita Mari, Elvira, Esther, Reme. Mujeres que en los últimos meses han sido expulsadas de sus hogares sin una solución real.

La ciudad donde el alquiler devora el sueldo

Málaga es la provincia andaluza con más lanzamientos y la segunda más cara de toda España para alquilar, solo por detrás de Baleares. El alquiler anual medio se come 15.341 euros al año, mientras el salario bruto medio apenas llega a 26.966 euros, según el portal Fotocasa. Es decir, el pago mensual absorbe cerca del 75% de los ingresos de un trabajador medio. Un desequilibrio brutal.

Y la desigualdad es aún más sangrante: cuatro de cada diez trabajadores de la provincia cobran por debajo del salario mínimo interprofesional, de acuerdo con un informe de CCOO. En Huelva, donde el salario es aún más bajo (26.927 euros), el alquiler anual es de 10.512 euros, menos de la mitad. La brecha malagueña es un síntoma de un modelo urbanístico que prima la rentabilidad turística y la especulación. Más contexto sobre la naturaleza de los desahucios en España.

La protesta exige que nadie más sea desalojado sin un alojamiento estable, mientras el alquiler se lleva tres cuartas partes del sueldo en Málaga.

¿Qué piden y quién tiene la llave?

Los encerrados no solo piden un techo para los casos conocidos. Reclaman una mesa permanente de diálogo entre el colectivo y las administraciones para «buscar soluciones» a una crisis que, en sus palabras, «no es un accidente del mercado, sino el resultado de un modelo que convierte la vivienda en un negocio extraordinariamente lucrativo». Y señalan directamente al Ayuntamiento de Málaga, gobernado por Francisco de la Torre desde hace más de 25 años, y a los responsables municipales de vivienda, Francisco Palomares y José María López, como artífices de un diseño urbano pensado para inversores y no para vecinos.

Pero también cargan contra la Junta de Andalucía, a la que acusan de haber renunciado a desarrollar una política pública de vivienda que garantice el derecho a un hogar, dejando todo en manos del mercado. La protesta se produce en un contexto en el que otras ciudades españolas han impulsado moratorias o parques públicos de alquiler, mientras Málaga sigue batiendo récords de precios y desalojos.

El encierro en el IMV es la última vuelta de tuerca de un movimiento por la vivienda que en los últimos años ha ganado visibilidad desde Barcelona a Madrid. La diferencia aquí es que el centro de la protesta está en una de las ciudades más tensionadas del país, con una administración local que hasta ahora no ha dado señales de ceder.

Mientras el Ayuntamiento no se ha pronunciado oficialmente, los activistas mantienen su pulso: no saldrán del edificio hasta que se sienten a negociar y se comprometan a que nadie más se quede en la calle sin un plan. La pelota está en el tejado de las instituciones.

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📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: Activistas de Un Techo por Derecho se han encerrado en el Instituto Municipal de la Vivienda de Málaga para protestar por los desahucios sin alternativa habitacional.
  • Por qué te importa: Málaga es la ciudad andaluza con más desahucios, y el alquiler consume tres cuartas partes del salario medio, una presión que afecta a miles de familias.
  • A quién afecta: Inquilinos, personas vulnerables como Mariló y Javier, y todos los trabajadores con rentas bajas en una de las provincias más caras de España.
  • Hacia dónde vamos: Los activistas exigen una mesa de diálogo con el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía; si no hay respuesta, mantendrán el encierro indefinidamente.