Rehabilitación de vivienda protegida de 1870: cómo integrar aerotermia sin perder la esencia histórica

El estudio gr-os architects recupera la esencia de una finca de 1870 en Esplugues de Llobregat combinando aislamiento, paneles solares y aerotermia con el máximo respeto a la fachada y las bóvedas originales. Una lección de cómo rehabilitar patrimonio sin perder confort ni gastar

Si tienes entre manos la reforma de un piso con solera o te planteas comprar una casa protegida por su valor histórico, seguro que te has hecho la misma pregunta: ¿se puede meter mano a la eficiencia energética sin cargarte el alma del edificio? La respuesta está en un proyecto que acaba de terminar el estudio gr-os architects en Esplugues de Llobregat (Barcelona). Han rehabilitado una vivienda de 1870, catalogada y con 500 metros cuadrados, y han conseguido integrar aerotermia y placas solares respetando hasta el último detalle original.

La finca, conocida como Las Torres, es obra del arquitecto August Font Carreras y llevaba años sufriendo reformas chapuceras y abandono. El encargo partió de una única propietaria que quería una casa flexible para su día a día y para largas reuniones familiares. «El proyecto parte de la voluntad de recuperar la configuración espacial y el carácter arquitectónico de la vivienda», explica Juan Gurrea, el arquitecto al frente.

Un interior lleno de historia que vuelve a respirar

Lo primero que hicieron fue investigar a fondo: archivos, demoliciones selectivas y mucha paciencia. Así rescataron una bóveda escondida, antiguas puertas tapiadas y hasta cuatro tipos de forjados que contaban cada etapa del edificio. La rehabilitación recuperó la esencia original de la casa sin borrar las huellas del tiempo. La fachada protegida se restauró con mimo y el único elemento nuevo visible desde fuera es una pérgola de acero ligera que se asoma entre la buganvilla.

Publicidad

Dentro, la distribución cambió por completo. La vieja buhardilla, que antes era un espacio oscuro al que solo se llegaba por una escalera de caracol, ahora se comunica con el resto de la vivienda gracias a un espectacular vacío de doble altura. Una escalera de acero hace de eje y un ascensor ocupó el hueco de la antigua escalera de servicio para garantizar la accesibilidad. La idea: una casa que se adapte a quien la vive, y no al revés.

La fórmula para meter aerotermia en una joya patrimonial

Aquí está el quid de la cuestión. Meter un sistema de climatización moderno en un edificio con bóvedas, techos artesonados y fachada protegida no es coser y cantar. El estudio instaló paneles solares y una bomba de calor aerotérmica (ASHP) que reducen el consumo y las emisiones. Al mismo tiempo, aislaron la envolvente y reforzaron térmicamente la planta baja, pero todo sin perforar elementos protegidos. El resultado, es una vivienda que funciona con energías limpias sin que el patrimonio se entere.

La clave está en la planificación milimétrica. Los conductos y las máquinas se ocultaron en los nuevos tabiques y falsos techos, zonas donde la intervención era posible sin tocar lo catalogado. El refuerzo estructural se hizo con perfiles de acero, algunos a la vista para que se lea la intervención contemporánea. La carpintería de nogal, los pavimentos de mármol blanco y el mosaico hidráulico recuperado rematan un interior que dialoga con la memoria de la casa.

La eficiencia energética no tiene por qué reñir con el respeto al pasado: el secreto está en intervenir donde la historia lo permite.

Tres lecciones que puedes aplicar si tu casa tiene protección histórica

Este proyecto no es solo bonito: deja enseñanzas muy prácticas para cualquiera que se enfrente a una rehabilitación patrimonial. La primera: invierte en una buena investigación previa. Saber qué es original y qué es un añadido evita disgustos y te permite liberar espacios que estaban ocultos. En Las Torres, ese trabajo destapó la bóveda y permitió reorganizar toda la planta.

La segunda lección tiene que ver con la energía. Hoy cualquier reforma de calado debe plantearse mejorar el aislamiento y buscar fuentes renovables. La aerotermia es una opción muy interesante para viviendas antiguas porque no necesita grandes conductos y se puede combinar con suelo radiante sin agredir la estructura. Eso sí, hay que hacer un estudio técnico muy fino para no dañar los elementos protegidos. Y la tercera: los materiales naturales y la artesanía son tus aliados. Nogal, mármol, mosaico… no solo aguantan el paso del tiempo, sino que encajan a la perfección con la identidad del edificio. Cuanto más mimética sea la intervención, más fácil será que las administraciones den luz verde.

La rehabilitación de esta finca de 1870 demuestra que pasado y futuro pueden convivir si se combina rigor histórico con soluciones técnicas actuales. Un espejo en el que mirarse si tu casa tiene cien años y unas ganas enormes de seguir viva otros cien más.

Publicidad

🏠 Las llaves de la noticia

  • 🔑 Qué te importa: Una casa de 1870 protegida ha integrado aerotermia y placas solares sin dañar su esencia.
  • 💡 Por qué te importa: Si tienes una vivienda histórica o catalogada, este caso te enseña cómo mejorar la eficiencia energética respetando el patrimonio.
  • 📊 Apunta estas cifras: 500 metros cuadrados, más de 150 años de historia, energía limpia con aerotermia y paneles solares.