Santa María Magdalena, santoral del miércoles 22 de julio

Hoy, miércoles 22 de julio, el santoral celebra a Santa María Magdalena, la discípula que vio primero al Cristo resucitado. Te contamos quién fue realmente, más allá de la leyenda de la pecadora arrepentida que inventó un papa siglos después.

Cada 22 de julio, Santa María Magdalena ocupa un lugar central en el calendario litúrgico católico, y no es casualidad: desde 2016 su memoria fue elevada al rango de fiesta por decisión del papa Francisco, equiparándola en importancia a la de los apóstoles. Pocos santos arrastran tanta leyenda y tan poca verdad histórica comprobada como ella.

Su historia, lejos de los tópicos que la redujeron durante siglos a una figura de "pecadora arrepentida", habla de una mujer que acompañó a Jesús hasta el final y que, según los cuatro evangelios canónicos, fue la primera persona en presenciar la Resurrección. Un dato que muchos desconocen y que merece la pena repasar hoy.

Quién fue realmente Santa María Magdalena

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Durante casi mil quinientos años, la tradición occidental confundió a Santa María Magdalena con la "mujer pecadora" que unge los pies de Jesús en el Evangelio de Lucas. Esa lectura se debe, en gran parte, a una homilía del papa Gregorio Magno en el año 591, que fusionó a tres mujeres distintas del Nuevo Testamento en un único personaje.

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Los textos bíblicos, sin embargo, no la describen en ningún momento como prostituta. Lo que sí cuentan es que Jesús la liberó de siete demonios, según el Evangelio de Lucas, y que a partir de ahí se convirtió en una de sus seguidoras más constantes, sosteniendo su ministerio con recursos propios.

De Magdala a "apóstol de los apóstoles"

María Magdalena tomó su nombre de Magdala, una antigua ciudad judía situada en la orilla occidental del Santa María Magdalena mar de Galilea, conocida en arameo como "la Torre" por una construcción helenística cuyos restos han sido excavados por arqueólogos en las últimas décadas. Ese origen geográfico, más que su biografía moral, es lo único que la propia palabra "Magdalena" certifica.

Su papel adquiere una dimensión mayor en el relato de la Pasión: estuvo presente en la crucifixión, en la sepultura y, según el Evangelio de Juan, fue la primera en encontrar el sepulcro vacío. Cuando Jesús la llamó por su nombre y ella lo reconoció, recibió el encargo de anunciar la noticia a los demás discípulos, un gesto que la tradición cristiana bautizó como "apostolorum apostola", la apóstol de los apóstoles.

Una figura que sigue generando debate histórico

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La liturgia romana y la ortodoxa griega no coinciden del todo sobre su identidad. Mientras la tradición occidental tiende a fundir varios relatos evangélicos en una sola mujer, la Iglesia oriental distingue a María Magdalena de la pecadora anónima y de María de Betania, hermana de Marta y Lázaro.

No existen, además, fundamentos históricos que sostengan teorías populares sobre un supuesto matrimonio con Jesús, pese a que ciertos evangelios apócrifos —como el de Felipe— hayan alimentado esas lecturas a lo largo de los siglos. La investigación histórica seria descarta esas hipótesis por falta de evidencia documental sólida.

Tradiciones sobre su destino final

Tras la Resurrección, el relato bíblico pierde el rastro de María Magdalena, y ahí es donde entran las tradiciones populares. Una corriente sostiene que viajó a Éfeso junto a la Virgen María y el apóstol Juan, donde habría muerto años después. Otra, más arraigada en Francia, la sitúa evangelizando la Provenza junto a sus hermanos Marta y Lázaro.

Según esta segunda tradición, se habría retirado como eremita en una cueva de Saint-Maximin-la-Sainte-Baume, donde pasó sus últimos años en soledad y oración. Ninguna de las dos versiones cuenta con respaldo arqueológico definitivo, pero ambas siguen vivas en el imaginario religioso europeo.

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Entre los datos que conviene tener presentes sobre su figura:

  • Su fiesta fue elevada de memoria a fiesta litúrgica en 2016 por decreto del cardenal Robert Sarah, a petición del papa Francisco.
  • Es venerada no solo por la Iglesia católica, sino también por la ortodoxa y la anglicana.
  • Su nombre da lugar a numerosos templos en España, como las iglesias de Sevilla, Zaragoza o Córdoba.
  • El 22 de julio comparte santoral con otras figuras como San Cirilo de Antioquía o San Platón de Ancira.

Por qué su figura sigue vigente en 2026

El interés por Santa María Magdalena no ha hecho más que crecer en los últimos años, alimentado por documentales, estudios teológicos y una revisión académica cada vez más rigurosa de las fuentes bíblicas. Lejos de apagarse, su historia conecta con audiencias que valoran los relatos de conversión y superación de prejuicios.

Para quienes buscan una lectura actual de su legado, el mensaje es sencillo: una mujer que la tradición estigmatizó durante siglos terminó siendo reivindicada como testigo clave del cristianismo. Un buen recordatorio de que las etiquetas históricas no siempre resisten el paso del tiempo ni la revisión de los datos.