Las cinco causas que han convertido las bajas laborales en un problema estructural, según KPMG

El absentismo de corta duración y entre menores de 35 años lidera una tendencia que ya afecta a 1,6 millones de trabajadores al día. La consultora pide un pacto nacional para atajar un problema que va más allá de las empresas.

Las bajas laborales ya no son un incidente pasajero. Se han convertido en un problema estructural que cada día deja sin acudir a su puesto a 1,6 millones de trabajadores en España.

Un informe de la consultora KPMG, al que ha tenido acceso La Vanguardia, desmenuza las cinco causas que han disparado el absentismo, sobre todo el de corta duración, y reclama un pacto nacional para atajarlo.

Radiografía del absentismo: bajas cortas, jóvenes y más al norte

El crecimiento ha sido vertiginoso: desde 2016, las bajas laborales se han duplicado. En aquel año, el absentismo no generaba alarma social; hoy, 1,6 millones de trabajadores faltan cada día a su puesto.

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En 2026, el 80% del absentismo laboral corresponde a incapacidad temporal, y la mayoría son bajas de entre uno y tres días. Los jóvenes menores de 35 años son los que más recurren a estas ausencias, que se concentran especialmente los lunes y los viernes.

Por sectores, las bajas abundan en correos, jardinería, juego y apuestas, sanidad servicios sociales y algunas actividades industriales; y por comunidades, el País Vasco y otras del norte lideran la estadística. El fraude es marginal: el problema real está en la gestión. Las demoras en pruebas y diagnósticos alargan la incapacidad, y la falta de coordinación entre la sanidad pública y las mutuas impide agilizar las altas.

El absentismo ya no es un problema de empresarios, sino un reto de país que necesita la implicación de todos los actores.

Las cinco causas estructurales que señala KPMG

La consultora identifica cinco motivos que explican por qué el absentismo ha pasado de coyuntural a estructural.

La primera causa es la la deficiente gestión de las bajas. La lentitud en la realización de pruebas y la escasa implicación de las mutuas, que no pueden dar altas, dilatan los procesos. Una baja que debería durar unos días se alarga semanas.

La segunda razón está en los cambios normativos. La ley 15/2022 prohibió la discriminación por enfermedad, lo que impide despedir por reiteración de bajas y limita las primas antiabsentismo. A ello se suman la digitalización de los partes de baja y la ampliación de los permisos de conciliación.

En tercer lugar, muchos convenios colectivos incluyen complementos que reducen o incluso anulan la pérdida de ingresos durante la incapacidad temporal. Si el trabajador no sufre un menoscabo económico, el incentivo para reincorporarse se diluye, y en muchas empresas este complemento aún no se ha revisado.

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La cuarta causa es la rigidez del sistema de altas, que no permite incorporaciones graduales. Un trabajador en condiciones de volver progresivamente se ve obligado a permanecer de baja completa, alargando innecesariamente la ausencia.

Por último, el contexto económico favorable y el envejecimiento de la población actúan como un factor externo: con menos miedo al despido y una plantilla más envejecida, algunos trabajadores recurren más a la baja.

Un reto de país que exige un pacto nacional

La situación es tan grave que KPMG habla de un problema que ha dejado de ser solo empresarial para convertirse en un desafío nacional. Para volver a niveles aceptables (los de 2016, cuando el absentismo no era noticia), la incidencia debería reducirse a la mitad. Pero la ecuación es más compleja por el envejecimiento de la población, el crecimiento del PIB y, según algunos expertos, una distinta actitud hacia el cuidado de la salud tras la pandemia.

El diagnóstico de KPMG es claro: el absentismo no se arregla solo con sanciones. La solución pasa por una mejor coordinación entre la sanidad pública y las mutuas, revisar los complementos salariales en los convenios y flexibilizar las altas. Pero cualquier medida choca con resistencias: los sindicatos se oponen frontalmente a dar más capacidad a las mutuas para cursar altas, y las empresas temen que cualquier flexibilización acarree un mayor gasto.

Por eso, la consultora reclama un pacto que siente en la misma mesa a políticos, INSS, mutuas, empresas, sindicatos y trabajadores. El objetivo: coordinar medidas que aborden desde la gestión sanitaria hasta la negociación colectiva, pasando por una reforma que permita las altas graduales y una mayor implicación de las mutuas. Sin un acuerdo amplio, el absentismo seguirá siendo una losa para la productividad y un síntoma de fallos sistémicos.

El resumen rápido (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Un informe de KPMG revela que las bajas laborales se han duplicado desde 2016 y se han convertido en un problema estructural con cinco causas clave.
  • 💶 ¿A quién le interesa? A empresas, trabajadores y administraciones, porque el absentismo de corta duración, sobre todo entre jóvenes, lastra la productividad y puede ser síntoma de fallos sistémicos.
  • ¿Qué tienes que hacer? Conocer las causas ayuda a anticipar cambios: desde una mejor coordinación sanitaria hasta posibles reformas legales o revisión de convenios.