La decisión del Parlament que prohíbe las granjas peleteras marca un hito en los derechos animales

La Comisión de Transición Ecológica insta a la Generalitat a impulsar una ley que cierre la puerta a las explotaciones peleteras. Catalunya se convierte en la primera comunidad española que veta por la vía política una actividad que 18 países de la UE ya han prohibido o restringi

Catalunya ha dado esta semana un paso histórico en la protección animal. La Comisión de Transición Ecológica del Parlament aprobó el pasado 15 de julio una resolución que insta a la Generalitat a prohibir las granjas peleteras en la comunidad. La medida, pionera en España, cuenta con el respaldo de PSC, ERC, Junts, Comuns y la CUP, la abstención del PP y la ausencia de Vox y Aliança Catalana. Aunque en el territorio catalán ya no hay explotaciones activas desde 2009, el texto busca cerrar la puerta a su regreso y alinearse con los 18 países de la UE que ya han vetado esta actividad.

La resolución es fruto de una intensa campaña ciudadana. Cerca de 50.000 personas firmaron la petición 'Acaba con las pieles' impulsada por colectivos como ARDE e INTERCIDS, quienes redactaron la propuesta. “La aprobación no supone una novedad para el sector, porque ahora no hay actividad, pero sí previene que la cría intensiva para producción de pieles pueda volver a implantarse”, explica María José Mata, de INTERCIDS.

Qué dice exactamente la propuesta

El texto argumenta que la cría de animales con fines peleteros —visones, chinchillas, perros mapache o zorros— está asociada a graves problemas de bienestar animal, riesgos para la salud pública (zoonosis, variantes víricas) y un impacto negativo sobre el medio natural. La Comisión insta al Govern a impulsar una modificación legislativa que prohíba esta actividad y a trabajar con los grupos parlamentarios para que la prohibición llegue al pleno del Parlament y se convierta en ley.

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El apoyo mayoritario refleja un consenso político poco habitual. El PSC, que forma parte del ejecutivo autonómico, se alineó con las tesis de los grupos impulsores, mientras que el PP optó por abstenerse. La extrema derecha directamente no participó en la votación.

Por qué importa aunque ya no haya granjas

Catalunya cerró sus últimas instalaciones peleteras en Viladrau (Barcelona) y Ullastret (Girona) en 2009. Sin embargo, 22 granjas de visones siguen funcionando a día de hoy en el resto de España, y el riesgo de relocalización de explotaciones desde otros países comunitarios existe. “La previsión es clave”, insisten los juristas impulsores: el texto articulado que están preparando busca dar seguridad jurídica para que la producción de pieles no pueda implantarse en el futuro.

El contexto europeo que empuja el cambio

18 Estados miembros han adoptado ya medidas contra las granjas peleteras, entre ellos Polonia, principal productor europeo y segundo mundial. Italia, Francia o Países Bajos también han legislado en la misma línea. España, hasta ahora, no contaba con ninguna comunidad que hubiera dado este paso.

La decisión catalana se suma así a un movimiento más amplio que combina el rechazo social creciente con la constatación de los problemas sanitarios asociados a estas granjas intensivas. En Galicia, una investigación publicada por ARDE mostró imágenes de visones con lesiones graves, automutilaciones y crías muertas en jaulas. La Xunta inspeccionó la explotación de Abegondo (A Coruña) sin que hayan trascendido aún las conclusiones.

La resolución aprobada en la Comisión de Transición Ecológica es el embrión de una ley que podría aprobarse en los próximos meses.

El recorrido que queda por delante

La resolución no se traduce en una prohibición inmediata. El siguiente paso es la presentación ante el Govern y los grupos de un texto articulado por parte de ARDE e INTERCIDS. Después, deberá llevarse al pleno del Parlament para su debate y votación. Si el pleno lo respalda, Catalunya se convertirá en la primera región española en vetar por ley la cría de animales para pieles. El precedente es relevante: abre la puerta a que otras comunidades sigan el mismo camino y refuerza la presión para una normativa estatal.

Aunque el proceso legislativo lleva su tiempo, el consenso amplio de la Comisión anticipa pocos obstáculos. La resolución aprobada es un mandato político que, de materializarse, dejará fuera a Catalunya del mapa peletero europeo antes de que pudiera volver a ser atractivo para inversores que huyen de otras prohibiciones.

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📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: La Comisión de Transición Ecológica del Parlament ha pedido a la Generalitat que prohíba las granjas peleteras mediante una modificación legislativa.
  • Por qué te importa: Catalunya se alinea con 18 países de la UE y marca la senda para el resto de España, blindándose frente a futuras explotaciones intensivas de animales para pieles.
  • A quién afecta: Aunque ya no hay granjas peleteras en Catalunya, la medida impide su regreso y envía un mensaje al sector y a las 22 explotaciones aún activas en el resto del Estado.
  • Hacia dónde vamos: Los colectivos impulsores presentarán en las próximas semanas un texto articulado que deberá ser aprobado en el pleno del Parlament para convertirse en ley.