José Manuel Ciria transforma el Museo Casa Pedrilla de Cáceres con 'Memoria y ceniza': una exposición única en Cáceres

El pintor José Manuel Ciria transforma el Museo Casa Pedrilla en un espacio vibrante con una instalación que expande los límites de la pintura abstracta. Una cita excepcional en Cáceres que no conviene perderse.

Si estás en Cáceres estos días, hay una cita con el arte contemporáneo que no deberías dejar pasar. El pintor José Manuel Ciria ha tomado el Museo Casa Pedrilla con 'Memoria y ceniza', una instalación que expande su pintura más allá de los límites convencionales y dialoga con la arquitectura y los jardines del espacio. La muestra, que cuenta con la complicidad del diseñador y curador Javier Remedios, convierte el museo en un escenario insólito donde la abstracción se vuelve física, casi táctil.

Qué encontrarás en 'Memoria y ceniza'

No estamos ante una muestra al uso. Ciria ha intervenido todas las salas y los jardines del museo, antiguo palacete de la familia Pedrilla, hasta convertirlo en un espacio vibrante y algo inquietante. Cabezas colgadas sobre un lienzo costumbrista, ropajes suspendidos del techo que forman espectadores fantasmales, y un larguísimo pasillo de telas que sedimentan su pasión pictórica son solo algunos de los elementos que transforman el recorrido en una experiencia casi teatral.

La colaboración con Javier Remedios ha sido clave. Juntos han creado un diálogo entre la pintura y el espacio, usando incluso la acción purificadora del fuego sin reparos. Las ruedas de molino, muñecas y peluches que asoman tras las telas añaden una capa de humor y sarcasmo que rompe cualquier solemnidad.

Publicidad

La pintura expandida que desafía el lienzo

Ciria lleva años demostrando que la pintura no tiene por qué quedarse plana sobre la tela. Sus anteriores intervenciones en el Museo Vostell de Malpartida (2018) y en La Neomudéjar de Madrid (2018) ya evidenciaron una concepción expandida del medio, donde el espacio y los objetos encontrados cobran tanta importancia como el pigmento. Ahora, en la Casa Pedrilla, esa idea alcanza una nueva dimensión.

Para el artista, la pintura es un 'espacio de funcionamiento', una idea que toma del estadounidense Frank Stella. Sus instalaciones, pensadas para un sitio específico, no se limitan a decorar: distorsionan la arquitectura y la invitan a participar en el juego. El coche destartalado que colgó en Malpartida en homenaje a Wolf Vostell o las escenografías de la Neomudéjar son precedentes de esta explosión creativa que ahora se asienta en Cáceres.

Hay exposiciones que se ven y exposiciones que se recuerdan, y esta, sin duda, pertenece a las segundas.

La accidentada técnica de Ciria, a medio camino entre la mancha informal y la geometría controlada, encuentra en el fuego un aliado. La ceniza es aquí memoria de lo consumido y a la vez materia primigenia. Como el propio artista ha definido, se trata de una 'abstracción deconstructiva automática', donde los encuentros fortuitos entre materiales y conceptos generan una energía irreductible.

Memoria y ceniza

Por qué Ciria es un nombre imprescindible

Ciria no es un pintor cómodo. Su trayectoria, que abarca más de tres décadas, lo ha situado como uno de los mayores exponentes de la abstracción española contemporánea. Su obra bebe del expresionismo abstracto, de Pollock y del informalismo, pero añade una visceralidad muy personal, casi barroca, que rehúye cualquier armonía clásica. El libro 'Ideas, apropiaciones, fuentes, experimentos, cosas, figuras, casualidades, fosfenos' (2017) desvela a un coleccionista de miradas obsesivas y un pensador que asume el accidente como revelación.

Lo que hace especial esta exposición es la manera en que Ciria conecta con Goya y sus Disparates. Aquellas escenografías del absurdo resuenan en estas 'escenografías del disparate' que Remedios y él han montado, donde la violencia simbólica se intensifica con instalaciones que rozan lo incómodo. Sin embargo, no hay pesimismo: hay una voluntad de persistir, de resurgir de la extenuación, como la pintura que resurge de sus propias cenizas.

La muestra se inscribe en una línea de trabajo que rechaza los marcos mediocrizantes del epigonismo. Ciria, lejos de atrincherarse en el formalismo, practica una indisciplina creativa que le permite apropiarse de cualquier material y transformarlo en portador de intensidad. Su diálogo con Vostell, maestro del dé‑collage, reafirma esa búsqueda de flujos energéticos que traspasan lo meramente visual. Visitar la Casa Pedrilla estos días es adentrarse en un laboratorio de ideas donde la pintura se convierte en experiencia total.

Publicidad

Cómo y cuándo visitar la exposición

'Memoria y ceniza' puede verse en el Museo Casa Pedrilla de Cáceres, un espacio que, gracias a esta intervención, recupera una vitalidad inesperada. Dado que los horarios pueden variar, lo más recomendable es consultar la web oficial del museo para confirmar fechas y condiciones de acceso. La entrada es libre o tiene algún coste simbólico —conviene verificarlo antes de ir—, pero la experiencia que te espera justifica sobradamente el desplazamiento.

Ficha técnica

  • Título: Memoria y ceniza
  • Autor o autora: José Manuel Ciria
  • Qué puedes ver: Instalaciones pictóricas expandidas, esculturas, telas intervenidas y objetos encontrados que dialogan con la arquitectura del museo
  • Recinto y ciudad: Museo Casa Pedrilla, Cáceres