Si hay un mito que me persigue cada vez que cojo un plátano del frutero, es el de "si está muy maduro, engorda más". Lo he oído en el gimnasio, en la oficina y hasta en el súper. Y reconozco que, aunque sabía que era un bulo, nunca lo había visto explicado tan claro como lo ha hecho el nutricionista Luis Alberto Zamora. La verdad es que me he quedado mucho más tranquilo, y tú también vas a respirar aliviado.
¿De verdad el plátano maduro tiene más calorías? (La respuesta te va a aliviar)
Luis Alberto Zamora, miembro fundador de la Sociedad Científica Española de Dietética y Nutrición, lo cuenta sin paños calientes en su libro Comer bien es fácil si sabes cómo. Según él, la mala fama del plátano maduro viene solo de su sabor dulce. Cuando el plátano está verde, tiene más almidón, pero al madurar ese almidón se convierte en azúcares. Y aquí está el dato clave: ese cambio de composición no altera el número total de calorías. Un plátano verde y uno maduro tienen exactamente las mismas.
De hecho, un plátano mediano ronda las 89 calorías por cada 100 gramos. Para que te hagas una idea, 100 gramos de huevo cocido suman 155 calorías. Así que demonizar esta fruta solo por ser dulce es un sinsentido.
El dulzor que te engaña: la ciencia detrás del plátano que cambia de color
El proceso es pura química de andar por casa. La plátano verde acumula almidón resistente, que nuestro cuerpo digiere diferente. A medida que la fruta madura, ese almidón se rompe en azúcares más simples (glucosa, fructosa y sacarosa), lo que explica el sabor intenso. Pero las calorías se mantienen porque la energía total no se crea ni se destruye. El cuerpo obtiene la misma energía, solo que de forma más rápida con el plátano maduro.
Este fenómeno convierte al plátano en un aliado perfecto para los deportistas, pero no significa que engorde más si estás a dieta. Zamora insiste: "ese cambio de composición no afecta al número final de calorías". Y añade que el plátano, además, es rico en fibra y tiene efecto prebiótico, lo que ayuda a tu flora intestinal.
El plátano maduro no tiene una caloría más que el verde; solo te da el azúcar más rápido.
Por qué demonizamos la fruta más cómoda del mundo (y por qué no deberías)
La obsesión por los azúcares nos ha llevado a meter en la lista negra a una fruta que, además de práctica, es un chute de potasio y energía. Ni siquiera es la más calórica: el coco, los dátiles o los higos la superan. Pero como el plátano maduro sabe tan dulce, nuestro cerebro asocia "rico" con "engorda". Y no.
Lo que sí debes tener en cuenta es el contexto. Si te zampas tres plátanos al día junto con una dieta alta en calorías, claro que influye. Pero uno solo, a media mañana o después de entrenar, es una opción impecable. Yo, desde que sé esto, he vuelto a comprarlos sin remordimientos.
🧠 Para soltarlo en la cena
Las calorías del plátano no cambian al madurar, solo cambia el tipo de azúcar.




