Si tienes perro y vives en España, la palabra leishmaniosis te sonará. Ahora el Gobierno publica una guía clave para su manejo clínico.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) han consensuado la 'Guía para el Manejo Clínico de la Leishmaniosis Canina y Felina'. El documento nace en el marco del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) y pretende ofrecer recomendaciones prácticas y basadas en evidencia a los veterinarios.
Enfermedad endémica en amplias zonas de España, la leishmaniosis implica con frecuencia el uso de antimicrobianos. Por eso, esta guía se considera una herramienta prioritaria para promover un uso prudente de los antibióticos y mejorar la salud animal.
Una guía para unificar el manejo clínico en toda España
El documento recoge las últimas recomendaciones de expertos internacionales como LeishVet, adaptadas a la legislación y a los medicamentos disponibles en nuestro país. El objetivo es armonizar el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de los casos, de modo que cualquier veterinario, esté donde esté, pueda aplicar el mismo criterio científico. La AEMPS y el MAPA insisten en que la guía se actualizará periódicamente para incorporar los avances.
Además de ofrecer pautas concretas, el texto subraya la importancia de evitar el uso innecesario de antibióticos, una de las líneas maestras del PRAN. Esto beneficia directamente a los animales, porque un tratamiento más ajustado reduce los efectos secundarios y mejora la eficacia.
Una guía basada en la evidencia y consensuada por expertos es el mejor camino para proteger la salud de nuestros perros y gatos frente a una enfermedad tan compleja.
Lo que dice la guía de la AEMPS y el MAPA

El documento estructura sus recomendaciones en varios bloques: diagnóstico, tratamiento farmacológico, manejo de coinfecciones y seguimiento. Incluye además un apartado específico sobre leishmaniosis felina, una enfermedad que a menudo pasa desapercibida pero que también requiere atención clínica.
Hasta ahora, la información sobre leishmaniosis en gatos era escasa y muchos casos pasaban sin diagnosticar. Esta guía supone un paso adelante para que los veterinarios puedan abordar la dolencia con la misma rigurosidad que en perros.
Otro punto destacado son las pautas de seguimiento: se establecen intervalos de revisión y pruebas complementarias que permiten ajustar el tratamiento a la evolución real del animal. Así, el veterinario puede valorar si es necesario modificar la medicación o prolongar el control, siempre bajo criterio científico.
La guía insiste en que el diagnóstico precoz es fundamental para mejorar el pronóstico. Para ello, los veterinarios cuentan ahora con criterios claros sobre qué pruebas realizar y cuándo.
Por qué es clave unificar el manejo clínico de la leishmaniosis
Contar con una guía única y basada en la mejor evidencia disponible representa un avance enorme para la salud animal. En un contexto donde la resistencia a los antibióticos es una amenaza real, cada decisión terapéutica debe estar justificada. Lo cierto es que la mayoría de los dueños desconoce el impacto que tiene un tratamiento inadecuado sobre la resistencia a los antibióticos, por eso iniciativas como esta benefician a todos. Además, armonizar los criterios evita que un mismo caso se maneje de forma diferente según la clínica, lo que redunda en un mejor cuidado para el animal. Recuerda que esta guía está pensada para profesionales, pero como dueño, ante cualquier signo de enfermedad, lo mejor es acudir sin demora a tu veterinario.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Una guía clínica consensuada garantiza que tu perro o gato reciba el mejor cuidado posible basado en ciencia y adaptado a España.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: La prevención y el diagnóstico precoz son claves. Ante cualquier síntoma, acude al veterinario.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: La guía se actualizará con los avances científicos; los dueños debemos confiar en los criterios veterinarios unificados y seguir las pautas de revisión.




