Si eres de los que disfrutan del arte sin prisas, apunta este plan: el Museo Thyssen-Bornemisza acoge en Madrid una de esas citas culturales que no puedes dejar pasar. La protagonista es Carmen Laffón, y la exposición, titulada 'Variaciones', es un auténtico regalo para los sentidos.
Lo primero que tienes que saber es que la exposición 'Carmen Laffón. Variaciones' reúne un total de 77 obras, entre óleos, carboncillos y esculturas. La muestra se organiza en nueve secciones temáticas que dialogan entre sus piezas más tempranas y las últimas, y que recorren sus iconografías más frecuentes. Estamos ante la primera gran retrospectiva dedicada a la artista sevillana desde su fallecimiento, y solo por eso ya merece la pena comprar la entrada.
Carmen Laffón, que fue la segunda mujer en ingresar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando como académica de número, dejó un legado único que ahora el Thyssen revisa con mimo. La muestra puede visitarse hasta el 27 de septiembre de 2026, así que tienes todo el verano por delante para organizar la visita.
Las nueve secciones de la exposición abarcan desde los primeros bodegones hasta las últimas series de paisajes, y permiten ver la evolución de una artista que nunca dejó de experimentar. Los grandes formatos al carboncillo son una de las grandes apuestas, y reflejan su dominio de la técnica y su capacidad para capturar la esencia del paisaje andaluz. Si te late el arte con alma, aquí tienes un rato de calidad asegurado.
Naturaleza muerta y paisaje: los dos pilares de la exposición
Si hay algo que define el trabajo de Laffón es su capacidad para transformar lo cotidiano en algo extraordinario. La exposición 'Variaciones' se centra especialmente en los géneros de la naturaleza muerta y el paisaje, dos constantes que la artista cultivó con una sensibilidad muy especial. En sus lienzos, los objetos sencillos —una jarra, un bodegón— adquieren una presencia casi escultórica, mientras que sus paisajes del Guadalquivir y las marismas transmiten una serenidad que atrapa.
La la artista sevillana jugó durante décadas con la luz y la materia, y en esta muestra puedes seguir esa evolución de cerca. Los carboncillos, por ejemplo, son una de las grandes sorpresas de la exposición: hay varios de gran formato que no te dejarán indiferente. Además, la escultura ocupa un lugar destacado, algo que muchos visitantes no esperan y que refuerza la idea de que Laffón fue una creadora total.
Si te gusta el arte contemporáneo con raíces clásicas, este es tu plan. La visita es perfecta para hacer en pareja, con amigos o incluso en solitario; de hecho, yo me la recomiendo a todo el mundo. Es de esas expos que te dejan pensando y que, después, apetece comentar en una terraza del barrio de las Letras.
Por cierto, Laffón formó parte de una generación de artistas que renovó la pintura figurativa en España, y su obra dialoga con la de otros maestros del Thyssen. El museo ha sabido crear un itinerario que conecta lo contemporáneo con la colección permanente, así que no es una visita aislada: puedes completar el recorrido con otras salas y redondear la mañana cultural.
El arte de Laffón se saborea despacio, y el Thyssen ha conseguido crear un recorrido íntimo que emociona.
Una visita que se disfruta mejor sin prisas
Para aprovechar al máximo la experiencia, te sugiero que vayas con tiempo. La exposición está montada con un criterio muy cuidado, y cada sala invita a detenerse. Los horarios del museo son amplios —de martes a domingo, de 10:00 a 20:00, y los lunes abre también pero solo en julio y agosto—, así que puedes elegir la franja que mejor se adapte a tu agenda.
El acceso a la exposición está incluido en la entrada general al museo, por lo que no tendrás que pagar un suplemento. Eso sí, para evitar colas, lo más inteligente es comprar los tickets por internet en la web oficial del museo. Allí encontrarás todos los precios actualizados (incluidas las tarifas reducidas para estudiantes, mayores y familias) y podrás elegir la hora de acceso.
Otra ventaja es la ubicación: el museo está en el Paseo del Prado, 8, a un paso del Retiro y de la estación de Atocha. Un plan redondo: mañana de museo, paseo por el parque y vermut en la zona. No he encontrado mejor combinación para un sábado de verano.
Además, la muestra ha sido comisariada con mucho cariño y supone un homenaje póstumo que llega en un momento perfecto: el Thyssen se ha propuesto reivindicar a las grandes mujeres artistas del siglo XX, y Laffón encaja como un guante. No es casualidad que comparta protagonismo con otras muestras de la temporada, pero esta tiene un plus de autenticidad que la hace única.
Si aún no tienes plan para este finde, yo no me lo pensaba: la fecha límite para visitarla es el 27 de septiembre. Quedan apenas dos meses y, como suele pasar con las exposiciones buenas, cuando se acerque la recta final las entradas volarán. Así que ya sabes: a sacar el plan y a disfrutar del arte en estado puro.
🎟️ La ficha del plan
- 📍 Local o recinto: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid (Paseo del Prado, 8).
- 🎭 Tipo de ocio: Exposición de arte contemporáneo (pintura, escultura y dibujo).
- 💶 Precio medio: Entrada al museo (incluye la exposición); consulta precios en la web oficial.
- 👥 Para quién es: Amantes del arte, parejas, grupos de amigos o visita en solitario.




