Si hay un cambio que ya se nota en las barbacoas de este verano es el reinado del pollo. Los datos no engañan: un análisis de MyFitnessPal sobre más de nueve millones de registros de comida en Reino Unido reveló que las salchichas de pollo ya superan a las de cerdo, y las hamburguesas de pollo pisan los talones a las clásicas de ternera. La tendencia apunta a opciones más ligeras sin renunciar al sabor, y eso en España se traduce en muslos marinados, pollos abiertos a la parrilla y alitas con un toque ahumado que convierten una simple barbacoa en un festín veraniego.
Eso sí, el perrito caliente no se jubila. Con la Eurocopa y los partidos de selecciones llenando las terrazas, el clásico bocadillo se reinventa con chorizo, chimichurri o un toque neoyorquino. Según un sondeo de la cadena británica M&S, el 25% de los encuestados planea servir perritos calientes este verano mientras anima a su equipo. En las casas españolas, la idea cuaja: un perrito canalla con buena materia prima y una salsa casera es el pica‑pica que reconcilia a cualquier afición.
Sabores globales: el toque coreano y mediterráneo que arrasa
Adiós a la botella de salsa barbacoa de toda la vida (o, al menos, a usarla sin más). Este 2026 la parrilla habla coreano, juega con el picante dulce del gochujang y se perfuma con hierbas mediterráneas. Waitrose ha duplicado su gama de barbacoa este año precisamente porque los clientes piden “platos con inspiración global que lleven los sabores de restaurante a casa”, explica Tina Edwards, responsable de desarrollo de producto.
El resultado: costillas al estilo coreano, alitas con miel picante al estilo Nashville y puntas de falda texanas caramelizadas. Para quien cocine desde cero, basta con untar las piezas con una mezcla de gochujang, sésamo y miel o atreverse con un adobo de hierbabuena, comino y limón. La clave es salir del piloto automático y darle a la carne un golpe de sabor que sorprenda al primer bocado. Además, los supermercados españoles ya empiezan a fichar referencias similares; merece la pena echar un vistazo al pasillo de salsas internacionales.
Los postres también se asan: la fruta caramelizada conquista la sobremesa
Que la barbacoa no se apague tras el plato fuerte: ahora el postre también pasa por las brasas. La fruta de hueso —melocotones, nectarinas, ciruelas— se vuelve irresistible cuando el calor concentra sus azúcares y deja esa piel ligeramente tostada que grita verano. Los dátiles a la parrilla, con helado de vainilla, un hilo de aceite de oliva y una pizca de sal, son el nuevo bombazo que solo necesita cinco minutos de fuego y una bola de helado para dejar a los invitados con la boca abierta.
Y la tendencia no se queda en la fruta: hay quien se atreve con crumbles, masas quebradas e incluso postres ligeramente ahumados. El truco es colocar el dulce sobre la zona de calor indirecto cuando la barbacoa ya baja de temperatura. Un smoky peach sundae —melocotón asado, helado y un crujiente salado— convierte cualquier cena al aire libre en un final de diez. Date el capricho: la parrilla también golosea.
El secreto para una barbacoa inolvidable no está en tener el último cacharro: está en perder el miedo al fuego y dejar que el sabor del humo hable por sí solo.
Del hobby al ritual: cocinar al fuego gana adeptos cada semana
Encender la barbacoa ya no es solo cosa de domingos soleados. La misma encuesta de M&S revela que el 46% de los aficionados la usa al menos una vez al mes, y un 13% se pone a las brasas de una a tres veces por semana en pleno verano. En España, el interés por los cursos de cocina al fuego crece, y las escuelas de barbacoa —presenciales y online— ven cómo sus reservas suben al ritmo del termómetro.
El objetivo es dominar la temperatura y sacar partido a técnicas como el cocinado indirecto, el ahumado lento o el sellado perfecto. “La barbacoa ha entrado en un espacio completamente distinto”, resume Ben Forte, chef de Kamado Joe. “Buscamos precisión y consistencia, no solo fuego y carne”. Se acabaron los filetes carbonizados por fuera y crudos por dentro: ahora manda el control y la paciencia. Y si el presupuesto lo permite, montar una pequeña cocina exterior con distintos fuegos —kamado, plancha, ahumador— es el sueño húmedo de cualquier foodie de terraza. Eso, y seguir añadiendo recetas al recetario: porque este verano la barbacoa sabe a lo que quieras, pero siempre con un punto canalla y mucho más mundo.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Barbacoas caseras en verano
- 📍 Ubicación: Terrazas, jardines y azoteas de toda España
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Parrillada creativa con tendencias 2026: pollo, sabores coreanos y postres a la brasa
- 💰 Precio medio: Variable; calcula unos 10-15€ por comensal para una barbacoa con producto de calidad (los precios pueden variar según temporada y supermercado)



