«La idea de hacer un móvil hace que quiera morirme». Esa frase, pronunciada por Elon Musk en 2024 en un mitin en Pensilvania, hoy suena a broma de mal gusto. Porque ahora el hombre está metido hasta el cuello en el desarrollo de su propio smartphone con IA, Starlink y el sello de xAI.
Según The Wall Street Journal, SpaceX ha mostrado a inversores un prototipo más fino que un iPhone, con sistema operativo propio y la inteligencia artificial Grok integrada. Para rematar, el cerebro lo pone Qualcomm y la conectividad promete ser todo satélite.
De «quiero morirme» a enseñar el prototipo: la evolución de Musk
Es difícil no sonrojarse al recordar sus palabras. Musk, que entonces veía la fabricación de un teléfono como una pesadilla de trabajo, ahora se lo está tomando muy en serio. Eso sí, cuando Reuters publicó la exclusiva, él se apresuró a negarlo con un escueto «Falso». Pero los rumores no han dejado de acumularse, y la filtración del WSJ ha dado más carne al asunto.
El prototipo, visto por algunos inversores, tiene pinta de ser la punta de lanza de una estrategia mucho más ambiciosa: una superapp al estilo WeChat que aglutine pagos, mensajería, redes sociales y, sobre todo, IA. ¿Un teléfono? Más bien un centro de control para el ecosistema Musk.
Starlink como operadora y Grok como cerebro: la jugada maestra
SpaceX ya ha anunciado sus intenciones de convertirse en operador móvil. Gwynne Shotwell, presidenta de la compañía, confirmó a finales de junio que están «considerando el lanzamiento de un servicio de datos móviles» que utilice la red Starlink. Esto permitiría al hipotético móvil de Musk funcionar en cualquier rincón del planeta sin depender de las torres de telefonía tradicionales.
Y luego está Grok, la IA de xAI. Será el núcleo del dispositivo, según las filtraciones. En lugar de un móvil que simplemente abre apps, Musk imagina un asistente que lo haga todo: desde escribir correos hasta reservar vuelos, pasando por traducir en tiempo real. La idea es que el sistema operativo esté diseñado alrededor de la IA, no al revés.
Musk no está fabricando un móvil; está metiendo un caballo de Troya en tu bolsillo para que Grok y Starlink gobiernen tu vida digital.
¿Superapp o otro pinchazo? El historial no miente
El flip-flop de Musk es de manual, pero la industria lleva años tropezando en este terreno. El Humane AI Pin y el Rabbit R1 fracasaron estrepitosamente porque prometían un mundo sin pantallas que nadie pidió. Meta sigue apostando por gafas inteligentes, y OpenAI, junto a Jony Ive, trabaja en un dispositivo misterioso. Nadie ha logrado descabalgar al smartphone.
Musk, al menos, tiene bazas: Starlink le da una cobertura que ningún operador puede igualar, y xAI una IA con personalidad cuestionable pero funcional. Además, el control vertical —de la constelación al chip— es una ventaja competitiva que pocos pueden copiar. Ahora bien, ¿llegaremos a verlo en las tiendas? La compañía ha avisado a los inversores de que el proyecto está en fase muy temprana, así que cabe la posibilidad de que se quede en una diapositiva bonita. Y ese final es plausible, porque si algo caracteriza a Musk es su habilidad para generar expectación y luego redirigirla hacia lo que realmente le interesa: en este caso, quizá no sea el móvil, sino plantar cara a Apple y a las operadoras.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 6/10. La idea es ambiciosa y encaja como un guante en el ecosistema Musk, pero el historial de hardware del magnate (Hype Loop, Neuralink...) nos recuerda que entre la presentación y el producto final hay un abismo. Si esto cuaja, cambiará las reglas; si no, otro Powerwall en el cajón.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Musk pasa de odiar hacer móviles a enseñar un prototipo con IA Grok y conectividad Starlink.
- 🔥 ¿Por qué importa? Porque podría ser la superapp definitiva que independice a Musk de Apple y las telecos.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? De momento, meme. El proyecto es muy verde, pero si alguien puede forzar el mercado, es él.



