Rolling Stones lanzan 'Foreign Tongues': su 25º álbum con pulla a Musk y un Keith Richards vulnerable

El álbum 'Foreign Tongues' sigue la estela de 'Hackney Diamonds' y muestra a un Mick Jagger ácido contra la autocracia y a un Keith Richards emocionalmente a flor de piel. El resultado es un disco que engancha desde su primer riff.

Alguien tenía que decirlo: los Rolling Stones se han empeñado en demostrar que el rock and roll no entiende de jubilaciones. Hoy, 4 de julio de 2026, los británicos lanzan Foreign Tongues, su vigésimo quinto álbum de estudio, y lo que se escucha no es un grupo que se arrastra, sino uno que muerde.

Tras la inesperada vitalidad de Hackney Diamonds (2023), que rompió un silencio de 18 años sin canciones propias, el tándem Jagger-Richards repite fórmula con un productor que ya se ha convertido en el sexto Stone oficioso: Andrew Watt. El tipo, que venía de revitalizar a Ozzy Osbourne y a Miley Cyrus, ha vuelto a capturar a la banda tocando junta en una habitación, sin artificios, y —en palabras del propio Keith— les ha dado unos cuantos azotes en el culo cuando ha sido necesario.

El filo de Mick Jagger: entre guerras, autocracias y un dardo a Musk

Si algo define a Foreign Tongues es que Jagger ha vuelto a afilar la lengua. Lejos de los estribillos vagos que poblaban discos como Bridges to Babylon, aquí el cantante carga contra la guerra, la autocracia y, cómo no, el circo de los megacaprichos tecnológicos. El tema que da nombre al álbum es una pulla directa a Elon Musk: “hombres que hablan lenguas extrañas y juegan a ser reyes del mundo”, escupe Jagger con la ironía del que ha visto pasar a demasiados emperadores de cartón piedra.

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No es la primera vez que los Stones se meten en política, pero nunca habían sido tan explícitos a estas alturas de su carrera. Parece que la longevidad les ha regalado una sinceridad sin filtros que, al menos musicalmente, les sienta de maravilla.

El resto del disco mantiene el eclecticismo que Jagger reivindicó en la presentación: hay baladas que recuerdan a la mejor época de Angie, guiños al country que coquetean con Wild Horses y hasta un par de cortes bailables que te obligan a revisar el reproductor para confirmar que sigues escuchando a los Stones.

Un Keith Richards vulnerable y el fantasma de Charlie Watts

Pero el momento más sorprendente de Foreign Tongues llega cuando Keith Richards se sienta al piano y canta en solitario. Por primera vez en décadas, el guitarrista se desnuda por completo: la letra habla de pérdida, de envejecer, de mirar atrás sin rencor pero con el peso de los que ya no están. No es el pirata canalla de siempre, es un ser humano de 82 años que ha decidido que ya no necesita esconderse.

El Keith de siempre ha bajado la guardia, y eso asusta casi más que cualquier riff distorsionado.

La producción de Watt, por su parte, respeta esa fragilidad. No hay capas de orquesta empalagosas ni arreglos digitales de temporada; la grabación suena a estudio analógico, con las imperfecciones justas para que el oyente se sienta dentro de la sala. La sombra de Charlie Watts, fallecido hace cinco años, planea sobre todo el disco, sobre todo en una base rítmica que sigue siendo terrenal y humana.

¿Por qué este disco importa incluso si no escuchas rock?

Podríamos despacharlo como otra entrega simpática de unos abuelos que no quieren bajarse del escenario, pero sería una lectura perezosa. Foreign Tongues es un testamento de resiliencia creativa. En un panorama donde los algoritmos devoran la sorpresa y los playlist te dictan lo que tienes que sentir, que una banda con más de seis décadas de historia publique un disco coherente, con mensaje y con verdad emocional es un pequeño milagro. No es que los Stones hayan vuelto; es que nunca se han ido del todo, pero ahora se han puesto serios.

Eso sí, no esperes revoluciones sónicas ni experimentos de laboratorio. Esto es rock clásico de manual, tocado por tipos que podrían ejecutar estos acordes mientras cocinan un huevo frito. La magia no está en lo que hacen, sino en cómo lo hacen: con la urgencia de quien sabe que cada disco puede ser el último, pero también con la ligereza de quien ya no tiene nada que demostrar.

La conexión con la rica historia de la banda es inevitable, pero Foreign Tongues no se refugia en la nostalgia. Al contrario, abraza el presente con sus contradicciones y sus nuevos villanos. Quizá por eso el disco le guiña el ojo a la actualidad sin perder la pátina atemporal que siempre ha distinguido a los Stones.

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El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Los Rolling Stones han lanzado hoy su 25º disco, Foreign Tongues, que sigue la racha creativa de Hackney Diamonds.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Jagger se mete con Musk y la autocracia, y Keith Richards entrega su interpretación más vulnerable en años.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Importa aunque no escuches rock: es un testimonio de cómo envejecer sin perder el colmillo ni la sinceridad.