Se disparan las prescripciones de psicofármacos a jóvenes y adolescentes en España: alertan de la medicalización del malestar

El estudio sobre 160.000 diagnósticos en atención primaria detecta un aumento sostenido de recetas de ansiolíticos y antidepresivos entre los 14 y 25 años. Especialistas alertan de que se está medicalizando el malestar emocional juvenil, con riesgos para su desarrollo.

Un estudio de atención primaria muestra un aumento notable de las recetas de ansiolíticos y antidepresivos entre los jóvenes de 14 a 25 años. El trabajo, basado en más de 160.000 diagnósticos, confirma que la prescripción de psicofármacos se ha disparado incluso cuando el motivo de consulta es el mismo que hace seis años.

La investigación, adelantada este lunes por El País, analiza datos clínicos de consultas de atención primaria en varias comunidades autónomas. Según sus resultados, la prescripción de estos medicamentos se ha intensificado notablemente, incluso para diagnósticos que antes se manejaban con abordajes no farmacológicos o con derivación a psicología clínica. La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) sigue el fenómeno de cerca.

Una radiografía de 160.000 historias clínicas

El estudio revisa registros anónimos de pacientes de 14 a 25 años atendidos en centros de salud. Los investigadores comprobaron que, ante diagnósticos similares — como ansiedad, tristeza o problemas de adaptación —, los jóvenes reciben hoy muchos más psicofármacos que hace seis años. La tendencia coincide con un contexto de creciente demanda de atención psicológica juvenil y largas listas de espera en salud mental pública, señalan expertos consultados.

Publicidad

El trabajo, que se presentará próximamente en un congreso de la semFYC, es uno de los primeros en poner cifras a un fenómeno que hasta ahora se intuía por los datos de consumo farmacéutico. La medicalización del malestar — convertir el sufrimiento emocional en un problema que se trata con pastillas —, preocupa cada vez más a los profesionales.

Por qué crecen las recetas de ansiolíticos y antidepresivos

Detrás de este aumento hay múltiples factores. La presión asistencial en atención primaria, con médicos que disponen de pocos minutos por paciente, empuja a menudo hacia la solución farmacológica rápida. Además, la falta de psicólogos en la sanidad pública hace que la pastilla sea, a veces, la única opción disponible a corto plazo. En la práctica, los jóvenes llegan a la consulta con malestar emocional y, si no hay acceso inmediato a un especialista, el facultativo se ve abocado a recetar un ansiolítico.

Sin embargo, los especialistas advierten del riesgo de cronificar el consumo. “Cuando un adolescente empieza a tomar psicofármacos es muy probable que los mantenga durante años, y eso puede condicionar su desarrollo emocional”, apunta una de las investigadoras, recogiendo la preocupación del ámbito clínico. La medicalización, subrayan, no aborda las causas profundas del malestar: precariedad, incertidumbre vital o presión académica.

Las consultas de atención primaria se enfrentan a un choque entre la demanda de inmediatez y la necesidad de un abordaje integral de la salud mental juvenil.

Otra clave está en la propia cultura de la inmediatez. “Vivimos en una sociedad que promete soluciones rápidas para todo, y la salud mental no es una excepción”, explica fuente cercana al estudio. Eso, unido a una mayor conciencia social sobre la salud mental — positiva en sí misma — puede generar una sobreinterpretación de las emociones como patologías y, en consecuencia, la búsqueda de un fármaco que las “corrija”.

Qué pasos se plantean y qué vigilan los expertos

Ante este escenario, las sociedades científicas reclaman un refuerzo urgente de la atención psicológica en el sistema público, especialmente para la población joven. La semFYC insiste en que la primera línea de tratamiento para los trastornos leves de ansiedad o depresión en adolescentes no debería ser farmacológica, sino basada en intervenciones psicológicas y apoyo psicosocial. Pero mientras las listas de espera sigan creciendo, la tensión entre lo deseable y lo posible se mantendrá.

Los responsables de salud pública, por su parte, han empezado a tomar nota. El Ministerio de Sanidad trabaja en una nueva estrategia de salud mental que incluye la creación de equipos de atención psicológica en atención primaria, aunque su despliegue será progresivo. El objetivo es que en pocos años cualquier joven pueda acceder a terapia sin pasar obligatoriamente por la receta. Mientras tanto, el estudio recién conocido servirá como una alerta más para no normalizar lo que los expertos llaman “la pastilla como primer recurso”.

Y es que, en palabras de los autores, “todos queremos resolver los problemas ya, pero cuando el problema es el malestar, la respuesta no siempre puede ser química”. Un recordatorio que, a la vista de los datos, resulta tan oportuno como necesario.

Publicidad

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: Las prescripciones de ansiolíticos y antidepresivos a jóvenes han aumentado significativamente en seis años.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Adolescentes y jóvenes de 14 a 25 años atendidos en atención primaria.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Riesgo de cronificar el consumo de psicofármacos y de no abordar las causas reales del malestar emocional.