Tokischa no pide permiso. La dominicana ha construido una carrera a base de provocación y letras explícitas que le han costado censuras en YouTube, denuncias de Abogados Cristianos y el odio de los sectores más conservadores de su país. Ahora, con su primer álbum de estudio bajo el brazo —Amor & Droga—, se planta en España para dos conciertos que prometen ser la catarsis de una artista que ha decidido mostrarse sin filtros.
La cita es esta noche en la madrileña La Riviera y mañana en la barcelonesa Razzmatazz. Las entradas para ambos shows están practicamente agotadas, según fuentes de la promotora. Tokischa llega tras años de colaboraciones estelares con pesos pesados como Madonna, Rosalía, Bad Bunny o Anuel AA, pero esta gira es diferente: por primera vez, el repertorio incluye canciones que exploran su lado más vulnerable, temas que hablan de adicciones superadas, relaciones tóxicas y la violencia que marcó su infancia en Santo Domingo.
De niña rebelde a reina del dembow
Tokischa Altagracia Peralta (Santo Domingo, 1996) siempre supo que su lugar estaba en el arte. "Me fui a la calle a buscar mi destino", recuerda en la entrevista. Con apenas 18 años dejó la casa paterna para sumergirse en los barrios donde se gestaba el dembow dominicano más crudo. Su primer gran escándalo llegó en 2020 con el vídeo de Desacato escolar, retirado por YouTube y denunciado por el Ministerio de Educación dominicano. La escena era tan explícita como su letra: "Le armé una orgía en el recreo con toa la menore".
Lejos de amilanarse, la artista convirtió la censura en combustible. Repitió la fórmula en Perra junto a J Balvin —donde bebía a lametazos de un bol para perros—, y hace solo unos meses fue denunciada por posar en toples y tanga en la Basílica de Santa María del Coro de San Sebastián durante el rodaje de (No) Margine. "El mayor rechazo viene de mi propio país. Si allí me odian, ¿por qué me va a preocupar que me critiquen en otras partes?", sentencia.
La vulnerabilidad como nueva arma
Pero en Amor & Droga la fórmula cambia. Por primera vez, Tokischa habla de su lucha contra el alcohol y las drogas, de cómo la sobriedad le ha devuelto el control sobre su arte y su cuerpo. "Ya no gasto mi dinero en drogas, tengo más claridad en todo lo que hago", confiesa. El disco, producido por Leo RD y con colaboraciones de Marshmello y Bad Gyal, mezcla el ritmo contagioso del dembow con letras que exponen heridas hasta ahora ocultas.
"Creo que mis fans sienten más libertad para contarme cómo les he ayudado con mi música", explica. Según la artista, varios seguidores le han escrito diciendo que sus canciones les ayudaron a buscar la sobriedad o a sanar relaciones tóxicas. Una conexión que ella define como "más íntima y honesta" que la que había construido con sus temas más sexuales.
Hay mucho empoderamiento en mostrar tu vulnerabilidad. Todos cometemos errores, nos caemos y nos levantamos.
La presión estética es otro de los frentes que aborda sin tapujos. Hace apenas unos días, una usuaria de Instagram criticó sus pechos en un comentario, diciendo que "se le habían caído" después de seis hijos. Tokischa respondió con un vídeo que se viralizó: "Para mí mis tetas son perfectas. ¿Por qué deberían estar en el cuello? Es normal que estén donde están". La anécdota refleja un hartazgo generacional que conecta con millones de mujeres.
Por qué su sinceridad es un acto político
En un panorama musical donde la imagen de artista se planifica al milímetro, Tokischa representa la antítesis del marketing de pureza. "Nunca me interesó ser una estrella clean", asegura. Su estrategia, si se le puede llamar así, es no tenerla: hacer lo que le nace, cueste lo que cueste. La artista admite que ha perdido contratos y patrocinios, pero insiste en que la honestidad es su único patrimonio.
Esta postura la emparenta con figuras como Rosalía, que ha sabido utilizar la provocación para reivindicar un feminismo incómodo. Juntas firmaron Linda en 2022 y, aunque sus caminos son distintos, comparten la voluntad de dinamitar los cánones de la industria desde dentro. Eso sí, Tokischa va un paso más allá: su desnudez no es solo física, también emocional. Y ahí radica la verdadera provocación.
Los conciertos de esta semana —hoy en Madrid, mañana en Barcelona— serán la prueba de fuego para un repertorio que mezcla el perreo más salvaje con baladas inéditas. Si el público español responde, la gira europea podría ampliarse a otoño con fechas en Londres y Berlín. Mientras tanto, Tokischa sigue haciendo lo único que sabe: ser ella misma, sin pedir disculpas.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Tokischa se sincera en una entrevista sobre su disco debut, adicciones y la presión estética.
- 🔥 ¿Por qué importa? Porque una de las artistas más censuradas del dembow muestra su lado vulnerable sin filtros.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Nos afecta: su discurso sobre salud mental y cuerpos reales es un altavoz necesario.



