Masayoshi Son, CEO de SoftBank, dice que la burbuja de la IA es una blasfemia

El mayor inversor de OpenAI tacha de 'blasfemia' las acusaciones de burbuja tras embolsarse 25.000 millones en beneficios este trimestre. Su apuesta de 64.000 millones liga el futuro de SoftBank al éxito de Sam Altman.

Alguien en SoftBank debe estar rezando. Masayoshi Son, CEO del conglomerado, ha salido a defender su inversión de 64.000 millones de dólares en OpenAI con la brocha gorda: llamar “blasfemia” a cualquiera que hable de burbuja de la IA.

Durante la última conferencia anual de resultados, Son fue tajante: “Decir que es una burbuja es una blasfemia contra la IA. Esto no es más que el principio”. No negó la posibilidad de una caída, pero prometió “muchos días dorados” aunque eso sucediera. Una fe que comparte con Jensen Huang (NVIDIA) y Satya Nadella (Microsoft).

La diferencia es que ni Huang ni Nadella tienen el 100% de su apuesta vital en una sola empresa de IA. SoftBank sí.

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25.000 millones de razones para no ver la burbuja

Al primer trimestre de 2026, la inversión en OpenAI ya ha generado 25.000 millones de dólares en beneficios para SoftBank. Las acciones del grupo japonés subieron un 216% en 2025 y la valoración de OpenAI roza los 852.000 millones de dólares. Con esos números, calificar la burbuja de blasfemia suena casi a dogma.

El problema es que esa ganancia aún es sobre el papel. OpenAI planea salir a bolsa antes de que acabe el año y, si la operación sale mal, SoftBank se pegará un batacazo de los que hacen época. Además, las pérdidas internas de OpenAI, filtradas hace poco, son tan mareantes que asustan incluso a los analistas más optimistas.

Calificar de blasfemia cualquier atisbo de escepticismo suena a religión, no a estrategia financiera.

El fantasma de WeWork y la fe ciega en Sam Altman

Según Bloomberg, varios directivos de SoftBank están preocupados por la extraña fascinación de Son por Altman. Ya vivieron algo parecido con la quiebra de WeWork: un líder carismático, una inversión agresiva y un agujero negro financiero. Algún ejecutivo se atrevió a preguntar qué pasaría si OpenAI fracasa. Son despachó la duda con brusquedad y nadie ha vuelto a mencionarlo.

Mientras tanto, el 54,9% de los estadounidenses cree que la industria tecnológica está gestando una burbuja por culpa de la IA, según una encuesta de Haystack News. El rechazo a los centros de datos por contaminación suma gasolina al escepticismo popular. La mayoría de los ciudadanos no ve la mina de oro que prometen las tecnológicas.

La salida a bolsa de OpenAI será el momento de la verdad. Si sale bien, Son se coronará como el visionario que apostó fuerte. Si explota, la blasfemia se convertirá en el epitafio de una de las inversiones más osadas de la década.

Hype-O-Meter

Nivel de hype: 6/10. La declaración de Son es más un mantra defensivo que un análisis de mercado. La IA tiene potencial real, pero la concentración total del riesgo en OpenAI recuerda demasiado a WeWork. Si Sam Altman cumple, será un hito. Si no, la blasfemia se quedará en chiste.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? El CEO de SoftBank, mayor inversor de OpenAI, ha calificado de blasfemia hablar de burbuja.
  • 🔥 ¿Por qué importa? SoftBank se juega 64.000 millones a una sola carta: el éxito de OpenAI.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si OpenAI pincha, el golpe financiero será global. Y encima, la opinión pública ya huele a burbuja.