El abandono de perros de razas consideradas peligrosas ha aumentado un 15% en 2026, según el último informe de la Fundación Affinity. Un dato que vuelve a encender las alarmas y que deja claro que, a pesar de los avances, queda mucho por hacer.
El aumento del 15%: ¿qué dice el informe de Affinity?
El estudio anual de la fundación revela que el abandono de perros de razas como el pitbull o el pastor alemán ha subido un 15% en 2026. Una cifra que rompe la tendencia de años anteriores y que preocupa especialmente a las protectoras. Ellas son las que reciben a diario a estos animales, muchos de ellos entregados por familias que no supieron manejar su carácter o sus necesidades.
Según los datos, el incremento se concentra en perros de tamaño mediano-grande, tradicionalmente etiquetados como peligrosos. Pero aquí está el detalle: ningún perro nace siendo un problema. La mayoría de los abandonos se deben a la falta de información previa a la adopción o a una compra impulsiva.
“No es la raza lo que falla, sino la tenencia irresponsable”, recuerdan desde las entidades de protección. Y el informe anual de la Fundación Affinity lo confirma: los motivos más frecuentes siguen siendo los problemas de comportamiento (a menudo evitables con educación canina) y los cambios de domicilio.
Las protectoras piden más recursos y concienciación
Este repunte, según los datos, ha cogido a las protectoras con la guardia baja. La falta de medios económicos y de personal cualificado hace que muchas no puedan asumir la llegada de perros que, además, suelen tener más dificultades para encontrar un nuevo hogar.
Las campañas de adopción de razas estigmatizadas no son suficientes. Lo que hace falta, insisten, es un plan de choque que combine ayudas a las protectoras, formación gratuita para dueños y un control más estricto de la cría ilegal.
Un perro no se abandona por su raza, sino por la falta de compromiso de quien lo adquiere sin pensar en sus necesidades.
La raíz del problema: concienciación y recursos
Miremos atrás un momento. En los últimos cinco años, los abandonos en España se mantenían en torno a los 280.000 animales al año, según la misma fundación. La novedad de 2026 está en la composición del abandono: las razas grandes y consideradas peligrosas ganan terreno.
Esto tiene una lectura clara: la mayoría de los dueños desconoce lo que implica convivir con un perro con una fuerza física notable. Requieren ejercicio diario, socialización temprana y, en muchos casos, formación específica. Cuando esas necesidades chocan con la realidad de un piso pequeño o una vida sin tiempo, el perro acaba pagando las consecuencias.
Las administraciones tienen aquí una oportunidad. Legislar sobre la tenencia responsable es importante, pero de poco sirve si no se dota de medios a quienes acogen a los animales abandonados y si no se educa a la ciudadanía antes de que llegue el animal a casa. Las protectoras piden una implicación real: subvenciones para mantener sus instalaciones, campañas de esterilización accesibles y, sobre todo, un mensaje claro de que adoptar un perro no es un capricho.
Porque al final, cada abandono es un fracaso colectivo. Y este informe es una llamada de atención para que no miremos hacia otro lado.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Porque el abandono de perros mal llamados peligrosos es un reflejo de la desinformación que aún existe.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Adoptar un perro grande requiere un compromiso de años y formación previa.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Si el aumento sigue, las protectoras no podrán asumir más animales sin apoyo público.



