Dulceida ha soltado la bomba en una entrevista para El Español. "No entiendo el odio", ha dicho con esa mezcla de rabia y calma que solo da una década en el ojo del huracán. Se ha abierto como pocas veces sobre el precio de ser influencer en 2026, y el timeline está que arde.
Pero, ¿qué ha pasado? Nada de un beef ni un zasca. Esto va de una conversación íntima donde Aida Domenech, la Dulceida que todos conocemos, ha decidido hablar sin filtros del hate que recibe solo por dedicarse a lo que le gusta, y lo ha hecho desde su cuenta de Instagram (donde arrasa a diario).
La frase que ya es un grito generacional
"No entiendo el odio". La ha repetido varias veces en la charla. Dulceida ha trabajado con marcas, ha llenado estadios con sus eventos y ha creado una comunidad de millones, pero aún así sigue recibiendo comentarios que minimizan su trabajo solo porque "no es un oficio serio". "¿Por qué tanto desprecio?", se pregunta.
La influencer, que prepara su reboda con Alba Paul —sí, han decidido revivir aquel SÍ quiero de 2016 pero con toda la madurez de 2026—, ha contado cómo esos mensajes de hate le afectaron durante años. Ahora asume que es parte del pack pero no lo normaliza. "He llegado a pasarlo muy mal", confiesa.
Por qué ser influencer sigue sin ser un trabajo 'de verdad' en España
Aquí el drama no es solo la tele operación de un troll. Lo que subyace es la eterna falta de reconocimiento a una industria que mueve millones y genera empleo directo e indirecto. Dulceida ha sido pionera, y por eso su queja tiene un eco especial. Si ella, con todo lo que ha conseguido, sigue recibiendo hate, ¿qué le queda a quien empieza desde cero?
Lo dice sin victimismo. La Aida de ahora habla desde la seguridad de quien tiene un imperio: su agencia In Management, su marca de ropa y su presencia en Latinoamérica. Pero es precisamente eso lo que hace más importante que sea ella quien ponga el dedo en la llaga.
El espejo de Dulceida y lo que refleja sobre el odio en redes
Este no es el primer caso. Laura Escanes, María Pombo... todas han pasado por lo mismo. Ser mujer, visible, exitosa y encima creadora de contenido parece una combinación que a muchos les irrita sin motivo. Dulceida lo verbaliza ahora que está en un momento vital dulce, y eso es justo lo que tiene al fandom dividido entre el apoyo y la enésima ola de críticas.
Lo que subyace es la eterna falta de reconocimiento a una industria que mueve millones.
Yo creo que la entrevista es un termómetro perfecto de hacia dónde va la conversación sobre las redes. Estamos en un punto donde el hate se ha normalizado tanto que hace falta que alguien grite "basta". Y si esa alguien es Dulceida, con su alcance, el eco va a ser brutal.
Lo que viene ahora: la reboda, el verano, y seguro que más entrevistas. Si algo tiene Aida es que no se esconde. Y ese es, precisamente, el argumento más potente contra los que dudan de su oficio.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Dulceida, la influencer número 1 de España, en plena preparación de su reboda con Alba Paul.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Se ha sincerado sobre el hate que recibe por ser influencer y las críticas a su profesión.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque una figura de su tamaño diciendo "no entiendo el odio" en 2026 es dinamita pura para el debate eterno sobre qué es un trabajo digno.



