La misión Artemis II, con la que la humanidad ha vuelto a la Luna, tiene por objetivo establecer una presencia humana en el satélite natural de la Tierra, el cual se prevé utilizar como plataforma para futuras misiones tripuladas a Marte. No obstante, en esta ocasión no aterrizarán sobre la superficie lunar, lo que se producirá en la misión Artemis IV, no antes del año 2028.
No obstante, en esta misión, que se desarrollará hasta el próximo sábado 11 de abril de 2026, cuando la nave entrará en su fase más crítica. En cualquier caso, a lo largo de la misión habrá varios puntos críticos que marcarán el éxito o fracaso de la NASA en su regreso a la Luna.
ARTEMIS II SIGUE CON SU MISIÓN EN LA LUNA
En estos momentos, la nave espacial Orion con los cuatro astronautas de la NASA a bordo para desarrollar la misión Artemis II se encuentra muy cerca de la Luna. Se trata de una hazaña histórica que ha permitido acercarse de nuevo al único satélite natural de la Tierra más de 50 años después.
Tras tener que lidiar con varios retrasos por distintos problemas técnicos, en estos momentos los astronautas están acaparando todo el protagonismo a nivel mundial, con días en los que tendrán que afrontar una serie de puntos críticos que serán claves para determinar el éxito o el fracaso de la misión.
Después de superar las primeras horas, que son complejas a nivel técnico, y que se han desarrollado con éxito, la misión sigue su curso, aunque aún habrá varias situaciones tensas y exigentes para los astronautas, y que serán claves para el éxito o fracaso de la misión Artemis II.
LA FASE MÁS EMOCIONANTE DE ARTEMIS II

Tras confirmar que la Luna se encoge, la misión Artemis II de la NASA se encuentra en una fase clave de la investigación. Los astronautas se encargan en estos días de comprobar diferentes procedimientos y equipos, además de tres días de viaje a la Luna, que será la fase más emocionante de la misión, especialmente a la hora de sobrevolarla.
Los expertos insisten en que el lanzamiento y las primeras horas de la misión son las más arriesgadas, pero en lo que se refiere a la exploración y la ciencia, el momento más emocionante será el momento del sobrevuelo lunar.
La nave se sitúa a unos 7.500 kilómetros por encima de la cara oculta de la Luna, que se suma a otro momento crítico con la pérdida del contacto con la Tierra durante 40 minutos. Se trata del punto más alejado de la Tierra al que ha llegado jamás un ser humano. Este hecho se produce en el momento en el que Orion ha pasado por detrás de la Luna.
El propio satélite provoca que las señales de radiofrecuencia estén bloqueadas, de manera que los astronautas están totalmente solos. Si surge cualquier emergencia médica o técnica en ese intervalo de tiempo, deben resolverla por ellos mismos hasta que la nave se vuelva a asomar por el otro lado de la Luna.
EL REGRESO A CASA DE ARTEMIS II

La NASA, que recientemente reveló imágenes de un evento nunca antes captado por el ser humano, es consciente de que uno de los momentos críticos de la misión Artemis II llega con el regreso de la nave Orion a la Tierra.
Para poder regresar a casa con éxito, hay tres pasos fundamentales en los que no puede haber ni el más mínimo error. En primer lugar, la última maniobra orbital debe ajustar de manera totalmente precisa la trayectoria de regreso. En caso contrario, la nave podría rebotar en la atmósfera o quemarse si se toma un ángulo excesivamente pronunciado.
En segundo lugar, el escudo térmico del módulo de la tripulación debe proteger a la nave y los astronautas de las elevadas temperaturas del reingreso, pues a medida que atraviesan la atmósfera terrestre, las temperaturas alcanzarán unos 2.700 ºC.
Se trata de uno de los grandes temores de la NASA, puesto que en Artemis I el escudo térmico no se comportó como estaba previsto, y se desprendió más material del esperado. De hecho, el colapso de este protector provocó el trágico desenlace del accidente del transbordador espacial Columbia.
Por último, otro punto crítico tiene que ver con unos paracaídas que no pueden fallar y que se irán desplegando de forma progresiva. Son críticos para reducir la velocidad de Orion y que el aterrizaje en el Pacífico no tenga un impacto mortal para la tripulación de Artemis II.




