En un durísimo editorial publicado hace unos días por el director de Okdiario, el periodista ha acusado a Felipe VI de tirar su prestigio por la borda de forma totalmente voluntaria, sumando polémicas innecesarias y adoptando una agenda que genera un profundo rechazo en la derecha española.
El detonante han sido los recientes gestos y comentarios del rey sobre el papel de España durante la conquista de América. Lejos de defender el legado histórico frente a los constantes ataques de los mandatarios latinoamericanos, Zarzuela parece haber optado por un perfil de disculpa que ha encendido todas las alarmas en los sectores conservadores. Para Inda, esta estrategia es un error que sitúa a la institución en una posición de debilidad absoluta y que, además, no consigue contentar a quienes realmente desean su desaparición.
El giro discursivo de Felipe VI que indigna al conservadurismo

El enfado del director de Okdiario tiene su origen en una reciente visita del monarca a la exposición titulada 'La mitad del mundo': La mujer en el México indígena. Inda califica la muestra con dureza, señalando que intenta vender una imagen irreal donde las mujeres gozaban de todos los derechos antes de la llegada de los españoles, ignorando la brutalidad de las culturas prehispánicas. Sin embargo, lo que realmente ha desatado la tormenta fue la supuesta conversación filtrada que el rey mantuvo con el embajador de México, Quirino Ordaz.
Según el editorialista, el rey ha “escogido el wokismo” como brújula para sus relaciones públicas, traicionando el legado de los Reyes Católicos. En esa conversación, aparentemente filtrada intencionadamente por Zarzuela según el propio periodista, Felipe VI pronunció unas palabras que han caído mal en la derecha mediática. El monarca expresaría textualmente: “También ha habido luchas, digamos, controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder. Desde el primer día, es decir, los propios Reyes Católicos con sus directrices, las Leyes de Indias, por el proceso legislativo, hay un afán de protección que luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho, mucho abuso, y también, como antes, valorar el hecho de que de ahí, de ese conocimiento, pues nos apreciaremos más”.
Para Inda, España transformó la barbarie en civilización, fundó decenas de universidades y acabó con prácticas salvajes. Compara el discurso del rey con el que pronunció el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, para apaciguar a Andrés Manuel López Obrador, argumentando que son un calco ideológico. Albares dijo entonces: “Hubo dolor e injusticia, justo es reconocerlo, y lamentarlo. Eso es parte de nuestra historia compartida, no podemos negarla ni olvidarla”. Para el periodista, esta sumisión es inaceptable, especialmente cuando la propia presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha despreciado el gesto afirmando sobre las palabras del rey que “No fue todo lo que habríamos querido” y rematando la humillación al aclarar sobre el próximo Mundial que “Se ha cursado invitación a todos los países con los que tenemos relaciones”.
Los tres supuestos culpables de la nueva estrategia de Zarzuela

Ante este evidente cambio de rumbo, el entorno mediático conservador se pregunta quién mueve los hilos en Palacio. Okdiario apunta a tres responsables directos de este acercamiento a posturas de izquierdas. El primero de ellos sería el Gobierno de Pedro Sánchez. Inda sugiere que Moncloa presiona al jefe del Estado utilizando como amenaza velada la posibilidad de abrir un referéndum sobre Monarquía o República si las cosas se salen de contexto.
En segundo lugar, el editorial señala directamente a la reina Letizia. El periodista deja caer que la influencia de la consorte y sus conocidos posicionamientos “progres” estarían detrás de esta suavización del discurso real. Por último, el foco se pone sobre Camilo Villarino, el actual jefe de la Casa del Rey. Este diplomático, que llegó al cargo con el visto bueno de Moncloa y que fue jefe de gabinete de la exministra socialista Arancha González Laya, contrasta fuertemente con su antecesor. Inda añora la figura de Jaime Alfonsín, a quien describe como un funcionario ejemplar que siempre mantuvo al rey dentro de un perímetro estrictamente constitucional, logrando que su reinado funcionara sin estos sobresaltos.
No obstante, el director del medio digital es tajante a la hora de repartir culpas. Afirma que el primer y último responsable es el propio rey. Si él tiene la última palabra, suya es la responsabilidad de estar “arrojando por la borda” el capital político acumulado durante años. Un malestar que comparte el locutor Federico Jiménez Losantos, cuyo programa también ha sentenciado que el monarca “ha arruinado el trabajo de su primera década”.
El enfado de Vox y el distanciamiento del bloque conservador

La ruptura de la derecha con la Corona viene gestándose desde hace meses. Tras hablar de abusos en la conquista, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, se desmarcó rápidamente mostrando su orgullo por aquella etapa histórica. Más contundente fue la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, quien negó cualquier tipo de abuso y definió la presencia española en América como “la mayor obra civilizatoria”.
Los ataques desde el partido de Santiago Abascal son cada vez más frecuentes y directos. El eurodiputado Hermann Tertsch ya cargó contra el rey el pasado septiembre tras su paso por la ONU, acusándole de leer un “panfleto socialista globalista” y señalando ahora su extraña adhesión a quienes atacan la historia de España. Incluso el lobby sionista ACOM (Acción y Comunicación sobre Oriente Medio) ha retirado su simpatía al monarca, sentenciando que ya no es “amigo de los judíos”.
Durante las protestas en la calle Ferraz a finales de 2023 se escucharon graves insultos hacia la jefatura del Estado. La organización juvenil Revuelta, vinculada a Vox, ha declarado públicamente que el monarca ha perdido su respeto. Por su parte, la Fundación Disenso considera que el rey ha dinamitado su “neutralidad” desplazándose hacia la izquierda. Paradójicamente, mientras la derecha le da la espalda, medios de extrema izquierda como Canal Red celebran su actitud. El medio de Pablo Iglesias aplaudió los gestos hacia México publicando que “La Corona ha pasado de un planteamiento confrontativo [así de cursi es el chepudo coletudo] a una estrategia más matizada de diálogo diplomático”.
El editorialista de Okdiario suma a la polémica americana otros supuestos desplantes del monarca hacia sus defensores naturales. Critica duramente que en su discurso de Nochebuena omitiera la palabra “corrupción” y utilizara el término “crispación”, asumiendo el marco mental del Gobierno. También le afea su apoyo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, o que se refiriera a los presos políticos en Venezuela como simples “ciudadanos retenidos”, evitando felicitar a la líder opositora María Corina Machado.



