España consolida su posición en el panorama internacional del inglés. Así lo recoge la edición 2025 del EF English Proficiency Index (EF EPI), que sitúa al país en el puesto 36 mundial, por encima de la media global.
Sin embargo, más allá de la clasificación internacional, el informe revela un dato clave: las diferencias territoriales dentro de España son cada vez más determinantes.
Un mapa lingüístico desigual
El EF EPI 2025 muestra una clara fragmentación regional en el dominio del inglés.
En la parte alta del ranking nacional destacan:
- Galicia (563)
- Madrid (553)
- Navarra (553)
- Asturias (552)
- País Vasco (550)
Estas comunidades superan con claridad la media nacional y presentan un perfil común: mayor exposición internacional, presencia universitaria relevante y tejido empresarial vinculado a mercados exteriores.
En el otro extremo se sitúan regiones como:
- Castilla-La Mancha (509)
- Extremadura (514)
- Andalucía (526)
La diferencia entre la región mejor posicionada y la que cierra el ranking supera los 50 puntos, una brecha significativa en términos de competencia lingüística.
Las ciudades confirman la tendencia
El análisis urbano refuerza esta lectura. Las ciudades con mejores resultados, como Vigo (569), La Coruña (567), Barcelona (566) o Valencia (564), comparten una fuerte conexión internacional y dinamismo económico.
En contraste, otras localidades muestran márgenes de mejora notables, lo que evidencia que el acceso a contextos internacionales influye directamente en el dominio del idioma.
El informe apunta a una correlación cada vez más clara entre apertura económica, movilidad internacional y nivel de inglés.
Comprender sí, hablar menos
En términos de habilidades, España presenta buenos resultados en lectura (558) y comprensión auditiva, pero la expresión oral (462) sigue siendo el principal punto débil.
Este patrón se repite en la mayoría de comunidades y sugiere que el reto ya no es tanto académico como práctico: convertir el conocimiento estructural del idioma en comunicación fluida.
Inmersión y movilidad como respuesta
Ante este escenario, la movilidad internacional gana protagonismo como herramienta de mejora.
Expertos en adquisición de lenguas coinciden en que la inmersión lingüística favorece el desarrollo de la expresión oral al obligar al estudiante a interactuar en situaciones reales.
En este contexto, crece el interés por experiencias formativas fuera de España. Organizaciones como EF Education First, con más de seis décadas de experiencia en educación internacional, desarrollan modelos basados en la full immersion que combinan clases estructuradas con convivencia multicultural.
Programas como los intercambios en el extranjero permiten reforzar precisamente la competencia más débil detectada por el informe: la comunicación oral en entornos reales.
El EF EPI 2025 no solo sitúa a España en el ranking global. También dibuja un mapa interno que refleja que el verdadero reto no es nacional, sino territorial: reducir la brecha entre comunidades y transformar comprensión en fluidez real.


