La inteligencia artificial lleva meses instalada en el debate público como la gran amenaza laboral del siglo. El 55,1% de los españoles cree que provocará un aumento del desempleo este 2026, según el barómetro del CIS publicado en diciembre de 2025. El miedo se ha instalado: cada anuncio de despidos tecnológicos alimenta la sensación de que los robots vienen a por tu puesto.
El 7 de enero de 2026, Oxford Economics publicó un informe que rompe con ese relato. Datos macroeconómicos demuestran que las empresas no están sustituyendo trabajadores por IA a gran escala, y que la transición será gradual, no catastrófica. La IA genera ruido mediático, pero su impacto real en el mercado laboral español sigue siendo limitado en términos de destrucción neta de empleo.
Qué dice realmente el informe de Oxford Economics
Oxford Economics analizó datos de la asesoría Challenger, Gray & Christmas para Estados Unidos durante los primeros 11 meses de 2025. El resultado: solo 55.000 despidos atribuidos a IA, apenas el 4,5% del total registrado. Frente a eso, los recortes vinculados a condiciones del mercado superaron los 245.000. Ben May, director de Investigación Macro Global de Oxford Economics, fue contundente: "Las empresas no están sustituyendo trabajadores por IA a gran escala".
El dato clave del informe es que no existe evidencia macroeconómica de pérdidas masivas de empleo provocadas por inteligencia artificial. May destacó que algunas empresas incluso presentan recortes como "consecuencia del cambio tecnológico" para ocultar otros factores, como contrataciones excesivas previas o fases de menor crecimiento económico. La IA se está convirtiendo en excusa estratégica, no en causa real de destrucción de empleo.
Por qué el miedo español no tiene sustento real
Frente a este escenario, la brecha entre percepción y realidad resulta evidente. Los españoles viven bajo la sombra de un desempleo masivo que los datos desmienten:
- 4,5% de despidos por IA en EE.UU. durante 11 meses de 2025 (55.000 casos), frente a más de 245.000 por condiciones de mercado
- 55,1% de españoles cree que la IA aumentará el paro en 2026, según CIS de diciembre 2025
- Transición gradual confirmada por Oxford Economics: sectores vulnerables se adaptarán sin colapso inmediato
- Causas tradicionales (ciclos económicos, reestructuraciones) siguen siendo el principal motor de despidos, no la tecnología
El informe también aborda el aumento del desempleo juvenil con estudios superiores. Admite que algunas empresas usan IA para tareas antes asignadas a universitarios recién incorporados, pero advierte: factores cíclicos y el aumento de población con estudios explican gran parte del incremento. La IA no es la única variable.
Cómo afecta esto al mercado laboral español en 2026
Más allá del ruido mediático, el impacto real de la inteligencia artificial en España muestra un patrón diferente al temido. Randstad Research estimó en 2024 que la IA podría generar 1,61 millones de empleos nuevos en España hasta 2033, aunque también eliminaría cerca de 2 millones. La cifra neta: 400.000 empleos perdidos en una década, no en un año. El ritmo es lento, no explosivo.
El problema se agrava cuando confundimos automatización histórica con sustitución masiva inmediata. La realidad: 3,34 millones de empleos en España se beneficiarán de la IA elevando su productividad, según Randstad Research. Los sectores tecnológicos, telecomunicaciones y análisis de datos lideran la creación de puestos especializados. En 2024, España alcanzó 151.700 profesionales especializados en IA y datos, y la cifra sigue creciendo.
| Efecto IA | Impacto en España (2024-2033) | Fuente |
|---|---|---|
| Empleos creados | 1,61 millones | Randstad Research |
| Empleos eliminados | ~2 millones | Randstad Research |
| Pérdida neta proyectada | 400.000 (década completa) | Randstad Research |
| Empleos potenciados (productividad) | 3,34 millones | Randstad Research |
Qué implica este dato para el debate público en España
Esto revela algo importante sobre cómo construimos narrativas colectivas: el miedo vende más que los datos. El 55,1% de españoles teme el desempleo masivo por IA, pero ningún indicador macroeconómico respalda esa proyección para 2026. Oxford Economics es tajante: "Dudamos que esto eleve de forma significativa las tasas de desempleo en los próximos años".
El mecanismo detrás es claro: la IA está transformando funciones, no eliminando masivamente puestos. Cambia el tipo de tareas que realizan los trabajadores, pero no los expulsa del mercado a escala industrial. Sectores como atención al cliente, análisis básico de datos o tareas administrativas repetitivas sí experimentan ajustes, pero la sustitución total es anecdótica. Paralelamente, surgen roles nuevos: especialistas en supervisión de sistemas IA, entrenadores de modelos, analistas de output generado por algoritmos.
Más allá de la tecnología, este debate refleja un cambio estructural en cómo entendemos el empleo. España arrastra tasas de paro históricamente altas (13,26% en 2025 según Eurostat), y la IA se convierte en chivo expiatorio fácil. Pero culpar a la tecnología oculta problemas reales: falta de reciclaje profesional, desajuste entre formación y demanda empresarial, precariedad estructural. La IA no es el problema; es el espejo que refleja carencias previas.









