Estupor ante el regreso de 'Got Talent' con un 'pase de oro' que ha dejado a Risto Mejide haciendo una petición nunca vista

Estupor ante el regreso de Got Talent con un 'pase de oro' que ha dejado a Risto Mejide haciendo una petición nunca vista

El regreso de ‘Got Talento’ a Telecinco fue como si el programa hubiera querido dejarnos claro desde el primer minuto que esta temporada, la undécima, la van a hacer memorable. Sobre todo porque es la última con Risto Mejide de juez. Y él, como era de esperar, no pasó desapercibido.

Pero no fue el único. En una sola noche nos encontramos con dos historias que no tienen nada que ver la una con la otra, pero que juntas demuestran por qué este formato sigue funcionando después de tantos años. Por un lado, un tipo que mezcla cócteles y baile. Por otro, un chico que llegó desde muy lejos con una canción y un recuerdo imborrable. Vamos a repasar lo que pasó.

‘Got Talent’ y la noche empezó con una propuesta de trabajo inesperada

Fue de las primeras cosas que pasaron. Johnny salió al escenario y la gente no sabía muy bien qué esperar. Resultó que su talento era, literalmente, un espectáculo. Mezclaba el arte de la coctelería, eso de tirar botellas y hacer malabares con ellas, con pasos de salsa. Algo que no se ve todos los días, la verdad. El jurado, con Paula Echevarría, Lorena Castell y Carlos Latre además de Risto, se quedó mirando como si no lo pudieran creer.

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Pero la reacción de Risto Mejide fue la que se llevó el premio. No se limitó a dar su opinión. Enseguida vio la posibilidad de contratarlo para algo. Se le ocurrió que sería perfecto para su propia fiesta. Así que, sin pensarlo mucho, le soltó la pregunta al concursante. “¿Quieres mi 'sí'? Pues yo cumplo años y mi idea es hacer una cosa sencillita con alguien que nos vaya poniendo cócteles. ¿Te vendrías a mi fiesta de cumpleaños?”.

Johnny, por su parte, no se achicó. Le respondió sin dudar: “Démonos los contactos y allí estaré”. Claro, con esa respuesta y con la actuación, los cuatro síes estaban asegurados. Un comienzo de gala divertido y con un toque personal que solo Risto podía dar.

Luego llegó el turno de una emoción que paralizó el teatro

El ambiente cambió por completo con el siguiente concursante. Su nombre es Sebas Guillem. Es costarricense, y se presentó como cantante, pianista e influencer. Cuando empezó a tocar el piano y a cantar, hubo un silencio especial. Pero lo que realmente hizo que todo el mundo abriera los ojos fue un detalle peculiar. En medio de la canción, hizo el sonido de una trompeta usando solo su nariz. Fue tan inesperado y tan bien hecho, que el público reaccionó con una ovación instantánea. Captó la atención de todos, jueces y espectadores.

El juario, impresionado, le pidió que cantara una segunda canción. Fue entonces cuando las cosas se pusieron serias. Sebas, antes de empezar, se dirigió al público y a los jueces. Les explicó que esa canción en particular estaba dedicada a su hermano, que falleció en 2018.

Dijo que era una pieza que habían compuesto juntos antes de que él muriera. Imagínate el ambiente en ese instante. La dedicatoria transformó la actuación por completo. Ya no se trataba solo de juzgar una voz o una habilidad musical. 

La interpretación fue tan poderosa, tan llena de sentimiento, que cuando terminó, toda la gente en el teatro se puso de pie para aplaudir. No era un aplauso cortés, era de esos que duran y duran. Mucha gente, incluidos algunos del jurado, no pudieron evitar emocionarse hasta las lágrimas. Fue uno de esos momentos que justifican la existencia de estos programas, donde el talento se mezcla con la vida real de una manera tan cruda que es imposible no conmoverse.

El gesto de Paula Echevarría y un pase directo a la final

Con el teatro todavía vibrando por la actuación de Sebas Guillem, tocaba la votación. Los jueces estaban claramente encantados con lo que habían visto. Pero ahí surgió un pequeño lío. Paula Echevarría, que estaba completamente prendada del chico, interpretó algo en la reacción de Risto Mejide. Pensó, por lo que fuera, que Risto iba a darle un no. Y ella no estaba dispuesta a permitir que alguien así se quedara fuera.

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Así que, sin esperar a más, tomó una decisión. Usó su poder especial, el famoso 'pase de oro'. Con ese movimiento, Paula le aseguró a Sebas Guillem un billete directo a las finales del programa, saltándose todas las galas de semifinales. Fue un acto impulsivo, nacido de la admiración total que le había generado su historia y su talento. Con esto, Sebas Guillem hizo historia. Se convirtió en el primer concursante de Costa Rica en conseguir un Pase de Oro en Got Talent España

Su actuación duró más de catorce minutos, pero se hizo corta. Logró algo muy difícil: llenar el escenario de una energía que era a la vez alegre y nostálgica. El Pase de Oro no pudo ser más merecido, y dejó claro que a veces el jurado no busca solo perfección técnica, sino conexión auténtica.

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