Si por algo destaca España, entre otras cosas, es por muchas de sus recetas tradicionales, como el conocido caldo gallego. Un plato más que recomendable, que aporta energía, es barato de preparar y además sienta de maravilla cuando aprieta el frío. Pero como sucede en la mayoría de estos casos, hay veces que no se cocina de manera fiel a como ha sido siempre en origen. Por supuesto, incluso los platos más sencillos reciben el toque especial de unos cocineros u otros. Pero nosotros vamos a contarte en detalle cómo se lleva a cabo un caldo gallego de la forma en la que se lleva haciendo en Galicia desde hace generaciones y generaciones.
Presta atención, porque descubrirás que es más sencillo de lo que parece.
4Caldo gallego, la receta tradicional
Una vez se tiene todo preparado, se pone una olla en el fuego con agua en abundancia. Como antes hemos comentado, lo más aconsejable al cocinar un caldo gallego pasa por hacer para varias ocasiones. Sobre todo porque, como veremos a continuación, no se trata de una receta complicada (todo lo contraria) pero que sí lleva tiempo. Quizá no sea lo más lógico del mundo ocuparse tanto tiempo para después simplemente comerse un platito, por rico que esté.
Cuando el agua esté caliente, se echan en ella las habas ablandadas del día anterior y la carne que se vaya a usar para el plato. Se deja que todo se cueza junto alrededor de una hora y algo. Acto seguido se le añade la sal. No demasiado, dado que el lacón y el chorizo ya son fuertes de por sí. En cualquier caso, si nos quedamos cortos, después se puede rectificar.
