Si por algo destaca España, entre otras cosas, es por muchas de sus recetas tradicionales, como el conocido caldo gallego. Un plato más que recomendable, que aporta energía, es barato de preparar y además sienta de maravilla cuando aprieta el frío. Pero como sucede en la mayoría de estos casos, hay veces que no se cocina de manera fiel a como ha sido siempre en origen. Por supuesto, incluso los platos más sencillos reciben el toque especial de unos cocineros u otros. Pero nosotros vamos a contarte en detalle cómo se lleva a cabo un caldo gallego de la forma en la que se lleva haciendo en Galicia desde hace generaciones y generaciones.
Presta atención, porque descubrirás que es más sencillo de lo que parece.
3Cómo preparar el caldo gallego
Tratándose de una receta tan tradicional como es el caldo gallego, lo mejor es planificarla de un día para otro. O lo que viene a ser lo mismo, igual que sucede con muchos guisos de legumbres, como las lentejas, es conveniente usar habas blancas secas, y dejarlas en remojo la noche anterior, para que se ablanden con antelación.
Lo mismo puede decirse de la carne que se vaya a usar en la receta, sobre todo si esta es salada de por sí, como sucede con el lacón.
