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Los 10 momentos que demuestran que Belén Esteban es lo peor

Belén Esteban se ha convertido, sin que nos diésemos cuenta, en un icono español. No de los buenos, claro está, pero hace gala de toda su “cultura” y su “ingenio”, cada vez que sale en televisión. Queramos o no, Belén Esteban es uno de esos personajes, que hace que nos sintamos orgullosos de haber ido al colegio y de no parecernos nada a ella, así que al menos, cumple una función social.

Querida y odiada por todos, tiene todo un séquito a sus espaldas que la protegen. Es un ejército compuesto por marujas de medio pelo, y chonis que se identifican con esos malos modales, esas respuestas a gritos, y ese estilo cutre y cada vez más hortera. Pero, ¿por qué es lo peor? Podríamos poner un montón de peleas como ejemplo, pero nos quedaríamos cortos. Hay muchos motivos para odiarla, y aquí te vamos a mostrar alguno de los momentos más emblemáticos que has podido ver en pantalla.

Los 10 momentos que demuestran que Belén Esteban es lo peor

Andreíta, coño, cómete el pollo

Fue una de las frases estrella, y de las primeras. Vamos, que sin vergüenza alguna, le soltaba a su hija que se comiera el plato del día. El pollo, vamos, no lo otro. Fue una frase muy sonada, y no sabíamos aún lo que se nos venía encima, con el juego tonto este de seguirle el rollo a la paleta de turno. 

Claro, si al final la culpa es nuestra por dejar que hable. Y así ha pasado más de una década. Una década de dejadez, insultos, soeces y un montón de tonterías que hemos tenido que escuchar y soportar el coro de amas de casa marujas que apoyan este tipo de estupideces.