El desayuno perfecto: así puedes hacer croissants caseros y comerlos recién hechos

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Muy conocido por todo el mundo, un bollo de mantequilla llamado croissant, ideal para acompañarnos en nuestros desayunos diarios y hasta en las meriendas de las tardes y compiten con los deliciosos bollos suizos.

Puede ser rellenado con ingredientes dulces, como el chocolate; y por ingredientes salados, como el queso. Definitivamente, los croissants van absolutamente con todo y son los mejores acompañantes para tu café.

En otros países, los croissants llevan nombres diferentes como cachitos, cuernitos, cangrejos y medialuna. La receta del croissant es procedente de Austria y es elaborado con una masa de hojaldre que lleva levadura junto con mantequilla. Aquí podrás aprender la receta de los tradicionales croissants, pero también podrás realizarle variaciones que vayan con tus gustos si así lo deseas.

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Preparación de los croissants tradicionales caseros

Croissants With Coffee

Lo primero, será comenzar con la levadura, se mezclarán muy bien sus ingredientes para que así estos pueden fermentarse, lo que dará como resultado una masa que será bastante parecida a una esponja, así debe quedar.

Luego, proseguiremos con la preparación de nuestra masa de los croissants. Comenzaremos colocando la harina en la mesa a manera de montaña, justo como un volcán, dejando dentro de esta montaña un hueco en su centro. Dentro de este, colocarás 50 gr de mantequilla, azúcar y sal, para luego ir agregando el agua poco a poco, hasta que la masa logre una consistencia más blanda que la que tenía.

Todo esto se amasará aproximadamente por unos 10 minutos como mínimo, nunca menos de esto. La masa debe adquirir una consistencia que tenga una elasticidad adecuada. Después, agregarás en ella la levadura que ya tienes preparada y se ha fermentado. Seguirás amasando todo esto en conjunto por otros 10 minutos como mínimo, hasta que la masa haya logrado una forma lisa, elástica y homogénea. Esta masa debe dejarse descansar por unos 20 minutos.

Colocarás la mantequilla que queda, que son 400 gr, sobre un papel de hornear, y la taparás usando otro pedazo de papel para hornear. Aplastarás esta mantequilla utilizando como ayudante el rodillo para que esta quede con forma de lámina alargada a la perfección. También usando el rodillo estirarás la masa, para luego espolvorearla con la harina, y luego le pondrás la lámina de mantequilla que hiciste anteriormente.