Por costumbre o tradición, algunos sitios suelen tener nombres de lo más extravagantes. Tanto, hasta el punto de hacernos reír a la mínima de cambio, nada más llegar. Aquí te mostramos algunos ejemplos, no solo de España, sino que en español no suenan demasiado bien.
[nextpage title="Venta de pantalones"]

2Berga
La fijación que tienen algunos con los nombres relacionados con falos es asombrosa. Y aquí tenemos Berga, que no se escribe como la otra. Aún así, no podemos dejar de pensar en cómo será este pueblo: ¿tendrá torres erguidas?
Aunque no eliges donde naces, vivir y crecer en un sitio así seguro que te hace sentir acomplejado. ¿De dónde eres? De Berga.
[nextpage title="Bastardo"]





